{"id":629,"date":"2017-11-08T10:56:36","date_gmt":"2017-11-08T10:56:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/?p=629"},"modified":"2018-10-03T18:29:14","modified_gmt":"2018-10-03T18:29:14","slug":"palomares-la-catastrofe-nuclear-espanola-censurada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/2017\/11\/08\/palomares-la-catastrofe-nuclear-espanola-censurada\/","title":{"rendered":"PALOMARES: La cat\u00e1strofe nuclear espa\u00f1ola censurada"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00abNadie pudo saber de la cat\u00e1strofe. Nadie puso de manifiesto sus consecuencias locales, ni sus significados globales. Murieron personas y animales, y surgieron enfermedades hasta entonces desconocidas. Pero la censura del estado espa\u00f1ol fue completa, al igual que en la destrucci\u00f3n total de la ciudad de Guernica por la <em>Luftwaffe<\/em> germ\u00e1nica. Esta censura ha seguido vigente hasta el d\u00eda de hoy.\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tr\u00edptico Palomares, de Jorge Castillo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Por Eduardo Subirats<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">\u201cEl arte destruye el silencio\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Dmitri Shostakovich<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 17 de enero de 1966 dos aviones de la <em>U. S. Air Force<\/em>, uno de los temidos bombarderos B-52 y su avi\u00f3n nodriza, chocaron en una operaci\u00f3n rutinaria de abastecimiento de combustible sobre el territorio soberano espa\u00f1ol. Acto seguido se precipitaron en las inmediaciones del pueblo andaluz de Palomares. Con ellos se desprendieron cuatro bombas de hidr\u00f3geno. Dos de ellas se rompieron en tierra, esparciendo uranio y plutonio a lo ancho de una superficie de varios kil\u00f3metros cuadrados. Las otros dos cayeron en el mar. Las autoridades pol\u00edticas espa\u00f1olas, el ej\u00e9rcito nacional y la guardia civil cerraron inmediatamente el acceso de la zona afectada y sitiaron a su poblaci\u00f3n, mientras el aparato del estado y sus monopolios de comunicaci\u00f3n abrieron una campa\u00f1a medi\u00e1tica para desmentir los acontecimientos y sus tr\u00e1gicas consecuencias ecol\u00f3gicas y humanas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nadie pudo saber de la cat\u00e1strofe. Nadie puso de manifiesto sus consecuencias locales, ni sus significados globales. Murieron personas y animales, y surgieron enfermedades hasta entonces desconocidas. Pero la censura del estado espa\u00f1ol fue completa, al igual que en la destrucci\u00f3n total de la ciudad de Guernica por la <em>Luftwaffe<\/em> germ\u00e1nica. Esta censura ha seguido vigente hasta el d\u00eda hoy.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Solamente una intelectual espa\u00f1ola, Isabel \u00c1lvarez de Toledo, duquesa de Medina Sidonia, pudo romper el silencio oficial en torno a aquel incidente, organizar por cuenta propia a la poblaci\u00f3n de pescadores y campesinos locales en defensa de sus derechos, y llamar la atenci\u00f3n internacional sobre el chantaje nuclear universal que sobrevuela permanentemente nuestra existencia. Fue condenada a m\u00e1s de veinte a\u00f1os de c\u00e1rcel por el aparato jur\u00eddico espa\u00f1ol. Su memoria <em>Palomares<\/em>, que describe los acontecimientos y las acciones de una administraci\u00f3n pol\u00edtica subalterna y corrupta, as\u00ed como las acciones desesperadas de la poblaci\u00f3n afectada, fueron censuradas bajo el franquismo y el postfranquismo.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1967 Jorge Castillo termin\u00f3 el tr\u00edptico <em>Palomares<\/em> en su exilio de Boissano. Su formato de tres por seis metros emulaba al <em>Guernica<\/em> de Picasso y la memoria del genocidio del pueblo vasco. Era, adem\u00e1s, un desaf\u00edo a las estrategias nucleares de la Guerra fr\u00eda. En 1968 <em>Palomares<\/em> fue exhibido en el <em>Documenta<\/em> de Kassel. A ra\u00edz de esta muestra Ren\u00e9 d\u00b4Harmoncourt, en aquellos a\u00f1os director del <em>Museum of Modern Art<\/em> de Nueva York, propuso su adquisici\u00f3n al consejo asesor del museo. Dicho consejo acept\u00f3 comprar la obra. Pero no sin condiciones. Deb\u00eda eliminarse la silueta del bombardero en la parte superior del panel izquierdo del tr\u00edptico. Los curadores la consideraban una inadmisible regresi\u00f3n realista con respecto a los lenguajes abstractos museogr\u00e1ficamente sancionados. Castillo no acept\u00f3 la advertencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s el pintor recibi\u00f3 una propuesta del <em>Museum f\u00fcr Moderne Kunst<\/em> de K\u00f6ln. Este centro estaba dispuesto a adquirir y mostrar el tr\u00edptico en su colecci\u00f3n permanente. Pero Jan Krugier, el marchante suizo de Castillo, se neg\u00f3 a vender <em>Palomares<\/em> a dicho museo porque, en su opini\u00f3n, la culpa alemana del genocidio jud\u00edo no facultaba a sus instituciones culturales la condena del holocausto nuclear que esta obra rememoraba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su lugar, Krugier vendi\u00f3 el tr\u00edptico a un coleccionista espa\u00f1ol, amante de su ex-esposa, que durante cuatro d\u00e9cadas lo mantuvo encerrado en un almac\u00e9n de Gen\u00e8ve. <em>Palomares<\/em> fue adquirido en los a\u00f1os noventa por una instituci\u00f3n bancaria de Galicia que asimismo la preserv\u00f3 del acceso al p\u00fablico. La cr\u00edtica art\u00edstica y la museograf\u00eda espa\u00f1olas han guardado un c\u00f3mplice silencio en torno a la obra de Castillo hasta el d\u00eda de hoy. Lo mantendr\u00e1n indefinidamente, como lo han hecho con <em>Don Juli\u00e1n<\/em> de Juan Goytisolo, con los <em>Desastres<\/em> de Goya, o con los escritos reformistas de Blanco White, entre muchos otros hitos de la cultura reformista ib\u00e9rica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 2016 un equipo de curadores alemanes, belgas y rusos trataron de rescatar el tr\u00edptico de su olvido y mostrarlo en la exposici\u00f3n <em>Art in Europe,<\/em> en Bruselas, Karlsruhe y Mosc\u00fa. Tras una investigaci\u00f3n infructuosa dieron el tr\u00edptico por extraviado o destruido. En 2017 <em>Ludwig Forum Aachen<\/em> pidi\u00f3 la obra para la exposici\u00f3n <em>Flashes of the Future: the \u201868\u2019 Generation<\/em> al banco gallego que lo hab\u00eda adquirido. Solo despu\u00e9s de que el propio Castillo interviniera personalmente \u00e9ste cedi\u00f3 la obra, pero a un precio que el museo alem\u00e1n no pod\u00eda pagar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 30 de noviembre de 2017 el tr\u00edptico <em>Palomares<\/em> se exhibi\u00f3 en el Museo de Arte de Pontevedra. Era la primera vez que esta obra se mostraba en un espacio p\u00fablico espa\u00f1ol. Sus propietarios, sin embargo, obligaron mutilar el presente relato de las vicisitudes de <em>Palomares<\/em> al pie de la obra bajo la amenaza de retirarla del museo y no cederla al museo Aachen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El arte moderno de la postguerra ha asumido el postulado antiart\u00edstico de Adorno: \u201eDespu\u00e9s de Auschwitz escribir un poema es un acto de barbarie\u201d. En un comentario sobre su S\u00e9ptima Sinfon\u00eda, dedicada al mill\u00f3n de habitantes sacrificados durante el asedio militar alem\u00e1n de Leningrado e, indirectamente, a los treinta millones de ciudadanos rusos masacrados durante la invasi\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, Dmitri Shostakovich hab\u00eda formulado la tesis contraria: \u201cEl arte destruye el silencio\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>All\u00ed donde la obra de arte no acepta el postulado antiest\u00e9tico postmoderno, all\u00ed donde destruye efectivamente el silencio, all\u00ed tambi\u00e9n est\u00e1 expuesta a su eliminaci\u00f3n violenta y su censura. La historia del arte del siglo veinte cuenta con grandes ejemplos: la destrucci\u00f3n de <em>Man at the Crossroads<\/em>, el mural que Ribera hab\u00eda realizado para el Rockefeller Center, la desaparici\u00f3n de <em>Deutschland ein Winterm\u00e4rchen<\/em> de Georg Grosz, o la censura pol\u00edtica de la que ha sido y es objeto a lo largo de cinco d\u00e9cadas el tr\u00edptico <em>Palomares <\/em>de Jorge Castillo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Post Data: En marzo de 2018 el tr\u00edptico <em>Palomares<\/em> deb\u00eda de exponerse en el <em>Ludwig Forum f\u00fcr Internationale Kunst Aachen<\/em>. El precio que A Banca gallega, propietario legal del \u00f3leo, ped\u00eda por el traslado de la obra, no pod\u00eda pagarlo el museo alem\u00e1n y no se exhibi\u00f3 en la muestra <em>Flashes of the Future. <\/em><em>Die Kunst der 68er oder die Macht der Ohnm\u00e4chtigen<\/em>, aunque s\u00ed se reprodujo en su cat\u00e1logo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><strong>Eduardo Subirats<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Publicado p\u00f3stumamente en: Eduardo Subirats, <em>La era de Palomares<\/em> (Barcelona: Editorial Viejo Topo, 2011).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_631\" style=\"width: 381px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2017\/11\/4-4-e1508434672695.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-631\" class=\" wp-image-631\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2017\/11\/4-4-e1508434672695-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"371\" height=\"247\" srcset=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2017\/11\/4-4-e1508434672695-300x200.jpg 300w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2017\/11\/4-4-e1508434672695-768x511.jpg 768w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2017\/11\/4-4-e1508434672695.jpg 840w\" sizes=\"auto, (max-width: 371px) 100vw, 371px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-631\" class=\"wp-caption-text\">El pintor Jorge Castillo<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"LA IMAGEN DE TU VIDA - La bomba de Palomares (1966)\" width=\"608\" height=\"456\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/IKClDD3BRsg?start=31&#038;feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u00abNadie pudo saber de la cat\u00e1strofe. Nadie puso de manifiesto sus consecuencias locales, ni sus significados globales. Murieron personas y animales, y surgieron enfermedades hasta entonces desconocidas. Pero la censura del estado espa\u00f1ol fue completa, al igual que en la destrucci\u00f3n total de la ciudad de Guernica por la Luftwaffe germ\u00e1nica. Esta censura ha<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/2017\/11\/08\/palomares-la-catastrofe-nuclear-espanola-censurada\/\">Leer m\u00e1s\u2026<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":52,"featured_media":630,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[204,136,205,201,199,206,202,200],"class_list":["post-629","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-otras-entradas","tag-duquesa-de-medina-sidonia","tag-eduardo-subirats","tag-isabel-alvarez-de-toledo","tag-jorge-castillo","tag-palomares","tag-tragedia-nuclear","tag-tragedia-nuclear-en-espana","tag-triptico-palomares"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2017\/11\/052.gif","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p3JUX7-a9","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/629","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/users\/52"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=629"}],"version-history":[{"count":30,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/629\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":688,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/629\/revisions\/688"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/media\/630"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=629"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=629"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=629"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}