{"id":589,"date":"2017-05-11T13:05:17","date_gmt":"2017-05-11T13:05:17","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/?p=589"},"modified":"2017-05-11T13:05:17","modified_gmt":"2017-05-11T13:05:17","slug":"mitologia-primitiva-las-mascaras-de-dios-de-joseph-campbell","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/2017\/05\/11\/mitologia-primitiva-las-mascaras-de-dios-de-joseph-campbell\/","title":{"rendered":"Mitolog\u00eda primitiva: Las m\u00e1scaras de Dios, de Joseph Campbell"},"content":{"rendered":"<p>El fil\u00f3sofo Witold Gombrowicz reflexion\u00f3 largamente sobre la exigencia a la que somos sometidos de ser razonables y el hecho de que los hombres est\u00e1n obligados a ocultar su inmadurez, pues a la exteriorizaci\u00f3n s\u00f3lo se presta lo que ya est\u00e1 maduro en nosotros. En su novela Ferdydurke plantea esta pregunta: \u00bfno veis que vuestra madurez exterior es una ficci\u00f3n y que todo lo que pod\u00e9is expresar no corresponde a vuestra realidad \u00edntima? Mientras fing\u00eds ser maduros viv\u00eds, en realidad, en un mundo bien distinto. Si no logr\u00e1is juntar de alg\u00fan modo m\u00e1s estrecho esos dos mundos, la cultura ser\u00e1 siempre para vosotros un instrumento de enga\u00f1o. <em>\u00abCuando logremos compenetrarnos bien con la idea de que nunca somos ni podemos ser aut\u00e9nticos, que todo lo que nos define \u2014sean nuestros actos, pensamientos o sentimientos\u2014 no proviene directamente de nosotros sino que es un producto del choque entre nuestro yo y la realidad exterior, fruto de una constante adaptaci\u00f3n, entonces a lo mejor la cultura se nos volver\u00e1 menos cargante.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Al hilo de esta reflexi\u00f3n el mitol\u00f3go, Josheph Campbell (1904-1987), en su extraordinario libro, <strong>Las m\u00e1scaras de Dios. Mitolog\u00eda primitiva Vol. 1<\/strong> \u00a0(obra en cuatro tomos que publica Atalanta), reflexiona sobre el hecho de que es el don de la misma inmadurez lo que nos ha permitido conservar en nuestros mejores momentos -los m\u00e1s humanos-, la capacidad de jugar y que es gracias al juego, al que pertenece la curiosidad genuina, que se dan los descubrimientos m\u00e1s asombrosos. Como apunt\u00f3 el experto en psicolog\u00eda, Konrad Lorenz, \u00abquien haya experimentado en su propia persona la facilidad con la que la curiosidad del ni\u00f1o puede crecer hasta convertirse en el trabajo de un naturalista nunca dudar\u00e1 de la semejanza fundamental entre los juegos y el estudio\u00bb.<\/p>\n<p>Nietzsche cre\u00eda que el ni\u00f1o no est\u00e1 enterrado del todo en el hombre, Lorenz cree que lo domina totalmente. La capacidad del hombre para el juego (actitud que le acompa\u00f1a -en el mejor de los casos- toda su vida), anima su impulso de <strong>crear im\u00e1genes y organizar formas<\/strong> de manera que \u00e9stas generen nuevos est\u00edmulos para s\u00ed mismo. La biolog\u00eda, psicolog\u00eda, sociolog\u00eda e historia de estas se\u00f1ales est\u00edmulo, explica Campbell, constituyen en cierto modo el campo de la ciencia de la mitolog\u00eda comparativa, ciencia que intenta devolver a la vida el punto de vista y el esp\u00edritu del hombre jugador (Homo ludens), como en los juegos de los ni\u00f1os:\u00a0<strong><em>\u00aben los que -imp\u00e1vido a la trivial realidad de las pobres posibilidades de la vida-, el impulso espont\u00e1neo del esp\u00edritu a identificarse con algo diferente a s\u00ed mismo por el puro deleite del juego transmuta el mundo, donde, despu\u00e9s de todo, las cosas no son tan reales, permanentes, terribles, importantes o l\u00f3gicas como parecen\u00bb<\/em>.<\/strong><\/p>\n<p>La nobleza del esp\u00edritu, -tanto la del ni\u00f1o como\u00a0 la del hombre-, la otorga la gracia o habilidad para jugar:<\/p>\n<p><em>\u00abEl juego pertenece a Aquel a quien pertenece la Eternidad, y la Eternidad a Aquel a quien pertenece el juego.\u00bb Ramakrishna<\/em><\/p>\n<p>Todos conocemos el dispositivo por el cual, para el ni\u00f1o, el mundo se puede transformar de trivial en m\u00e1gico, es una convenci\u00f3n y su inevitabilidad en la infancia es una de las tantas caracter\u00edsticas universales del hombre que nos re\u00fane en una sola familia, apunta el autor. Por tanto es un dato primario de la ciencia del mito. El ego infantil \u2013que no est\u00e1 comprometido, carece de conciencia de s\u00ed mismo como diferente del universo y fluct\u00faa sin ataduras, sin preocuparse por las convenciones de la escena local- se disuelve para reorganizarse en un ritual y una experiencia aut\u00e9ntica. La actitud de la mente representada por el propio juego, donde lo principal es lo \u2018divertido\u2019 del juego: <strong><em>\u00abEn todas las fren\u00e9ticas imaginaciones de la mitolog\u00eda est\u00e1 jugando un esp\u00edritu divertido, <\/em><\/strong>escribe el fil\u00f3sofo e historiador J. Huizinga<strong><em>, entre los l\u00edmites de la broma y lo serio.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El esp\u00edritu festivo, la fiesta, lo sagrado del ceremonial requiere que la actitud normal hacia las preocupaciones del mundo se abandone temporalmente en favor de una particular disposici\u00f3n. <em>\u00abEn los santuarios religiosos, donde una atm\u00f3sfera de santidad flota en el aire, no se puede permitir que interfiera la l\u00f3gica del hecho fr\u00edo y simple y deshaga el hechizo.\u00bb<\/em> Los positivistas que no pueden o no quieren jugar, deben ser mantenidos aparte. De ah\u00ed las figuras guardianas que flanquean la entrada a los lugares sagrados: leones, toros, terribles guerreros con espadas desenvainadas. Su funci\u00f3n es la de impedir la entrada a los defensores de la l\u00f3gica. Y es el arte quien durante millones de a\u00f1os ha conservado esta capacidad innata del hombre de transmutar el mundo. Como apuntaba Thomas Mann , el ojo del artista tiene una forma m\u00edtica de ver la vida. Por tanto, para comprender el arte y la cultura, y en \u00faltima instancia, a nosotros mismos, debemos acercarnos al reino mitol\u00f3gico, se\u00f1ala\u00a0Campbell, pero a sabiendas de que, cuando el mito es tomado literalmente, su sentido se pervierte; pero tambi\u00e9n, rec\u00edprocamente, cuando se desde\u00f1a como un mero enga\u00f1o de sacerdotes o como se\u00f1al de una inteligencia inferior, la verdad sale por la otra puerta.\u00a0 En los mitos podemos encontrar no solo indicios de los m\u00e1s hondos secretos de las culturas avanzadas de Oriente y Occidente, sino tambi\u00e9n de nuestras m\u00e1s \u00edntimas expectativas, respuestas espont\u00e1neas y miedos obsesivos.<\/p>\n<div id=\"attachment_593\" style=\"width: 258px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2017\/05\/Dancing-Goddess.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-593\" class=\"wp-image-593 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2017\/05\/Dancing-Goddess-248x300.jpg\" alt=\"\" width=\"248\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2017\/05\/Dancing-Goddess-248x300.jpg 248w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2017\/05\/Dancing-Goddess.jpg 350w\" sizes=\"auto, (max-width: 248px) 100vw, 248px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-593\" class=\"wp-caption-text\">1300 BCE. Dancing Goddess Waving. Ugarit (N. Syria) Phoenician, Symbol of fertility and agriculture (Louvre)<\/p><\/div>\n<p>Campbell dedic\u00f3 doce a\u00f1os a la investigaci\u00f3n y comparaci\u00f3n de los mitos ancestrales humanos, llegando a la conclusi\u00f3n de que<strong> la historia cultural de la humanidad es una unidad<\/strong>, pues los mismos temas y elementos, tales como el robo del fuego, el diluvio, el mundo de los muertos, el nacimiento virginal y el h\u00e9roe resucitado, por citar algunos ejemplos, se encuentran, en distintas combinaciones, a lo largo y ancho del planeta. <strong><em>\u00abA\u00fan no se ha encontrado una sociedad humana en cuyas liturgias no se hayan puesto en pr\u00e1ctica tales motivos mitol\u00f3gicos, en la que estos no hayan sido interpretados por profetas, poetas, te\u00f3logos o fil\u00f3sofos, presentados en el arte, magnificados en canciones y experimentados en visiones enaltecedoras de la vida.\u00bb<\/em><\/strong> Tanto en los relatos contados para entretener o en contextos religiosos, escribe el autor, la cr\u00f3nica de nuestra especie, desde la primera p\u00e1gina, no solo ha sido una enumeraci\u00f3n del progreso del hombre hacedor de herramientas, sino tambi\u00e9n, m\u00e1s notablemente, una historia de la aparici\u00f3n de irresistibles visiones en la mente de los profetas, as\u00ed como de los esfuerzos de las comunidades de la tierra por encarnar alianzas sobrenaturales. Cada pueblo ha recibido su propio sello y signo de un destino sobrenatural, comunicado a sus h\u00e9roes y comprobado cada d\u00eda en las vidas y experiencias de sus cong\u00e9neres, consciente o inconscientemente.<\/p>\n<p>Se abre as\u00ed un problema fascinante, tanto psicol\u00f3gico como hist\u00f3rico: aparentemente el hombre no puede sostenerse en el universo sin creer en alg\u00fan orden de la herencia general del mito. De hecho, agrega el autor, la plenitud de su vida parecer\u00eda incluso estar en relaci\u00f3n directa con la profundidad y amplitud, no de su pensamiento racional, sino de su mitolog\u00eda local.<\/p>\n<p>Tal como afirma el autor, las huellas comunes de todas las mitolog\u00edas tienen como principio el sufrimiento, surge de la materia prima de todo lo que es grave y constante en el ser humano. Tanto como en la tragedia griega, el rito transmuta el sufrimiento en \u00e9xtasis, produciendo una purgaci\u00f3n del esp\u00edritu al alterar el foco de la mente. <strong><em>\u00abEl arte tr\u00e1gico es correlativo de la disciplina llamada en el lenguaje de la religi\u00f3n \u2018purificaci\u00f3n espiritual\u2019 o \u2018despojamiento del yo\u2019\u00bb.<\/em><\/strong> Liberado de las ataduras a la parte mortal a trav\u00e9s de la contemplaci\u00f3n y corrigiendo a trav\u00e9s de la catarsis tr\u00e1gica. El ser humano, simult\u00e1neamente, se une en la piedad tr\u00e1gica con el <em>\u00absufriente humano\u2019 y en el terror tr\u00e1gico con la \u00abcausa secreta\u00bb, conocida no con terror, sino a trav\u00e9s del \u00e9xtasis. Su \u00fanico testigo, <\/em>afirma Campbell<em>, es el esp\u00edritu perfectamente purificado que ha ido m\u00e1s all\u00e1 de los linderos normales de la experiencia humana, del pensamiento y el habla. Sin embargo este impacto ha sido experimentado y traducido por muchos en esta tierra y ha sido descrito en mitolog\u00edas e himnos triunfales de los m\u00edsticos en diferentes lugares y \u00e9pocas. Sin lugar a dudas, es una experiencia a nuestro alcance, y quiz\u00e1s podr\u00eda considerarse incluso la experiencia suprema entre lo que es \u00abgrave y constante\u00bb en el sufrimiento y en la alegr\u00eda del ser humano.<\/em>\u00bb<\/p>\n<p>En el pasado primitivo, la desigualdad propia de todo grupo y la necesidad de coordinaci\u00f3n esencial en toda comunidad se super\u00f3 gracias a una suerte de golpe de genio intuitivo, cuando el orden del universo, en el que la desigualdad y la coordinaci\u00f3n son asimismo esenciales, se tom\u00f3 como modelo, y la humanidad aprendi\u00f3 de las estrellas. Un orden c\u00f3smico del que cada ser humano se sent\u00eda parte. En todos los sistemas arcaicos, la mitolog\u00eda de una armon\u00eda natural que coordinaba la humanidad y el universo ejerci\u00f3 su fuerza sobre los distintos \u00f3rdenes sociales, de forma que la brutalidad de los sistemas antagonistas y los intereses contradictorios se debilitaron, se hicieron m\u00e1s hermosos, y enriquecieron de manera significativa mediante la operaci\u00f3n del principio de temor reverencial de la mente ante el misterio percibido del mundo. Un misterio, concluye el autor, cuyo esp\u00edritu puede ser devuelto por los instrumentos de la ciencia.<\/p>\n<p>El culto ha servido como un mecanismo m\u00e1gico para garantizar la abundancia de alimentos y de cr\u00edas, el poder sobre los enemigos y la uni\u00f3n de los individuos al orden de su sociedad. Pero el sentido y la experiencia del misterio hacen que se trascienda el horizonte limitante de la comunidad temporal, su sabidur\u00eda, su iluminaci\u00f3n, su sentido y experiencia del poder del universo, tienen un valor eterno. La liberaci\u00f3n de la servidumbre opera a trav\u00e9s del contacto con un principio superior, del disfrute desinteresado y la autodisoluci\u00f3n en un ritmo de belleza, que ahora se llama est\u00e9tico, pero que antes se llamaba, m\u00e1s vagamente, espiritual, m\u00edstico o religioso. Las necesidades biol\u00f3gicas del disfrute y el dominio (con sus opuestos, el odio y el miedo), as\u00ed como la necesidad social de evaluar (como bueno, malo, verdadero o falso), simplemente se anulan, opera una liberaci\u00f3n de la ley o la moral local, sobreviene un rapto de \u00e9xtasis o pura experiencia en el que la autodisoluci\u00f3n y la elevaci\u00f3n son lo mismo. La mente se libera por un momento, por un d\u00eda o quiz\u00e1s para siempre de la ansiedad de disfrutar, ganar o ser correcto que nace del entramado de nervios en el que los hombres se encuentran atrapados, y una vez disuelto el ego, ya no hay nada en la red, sino vida, que est\u00e1 en todas partes y para siempre.<\/p>\n<p>Y con estas bellas palabras concluye el libro:\u00a0<strong><em>\u00abLa mitolog\u00eda, y por tanto la civilizaci\u00f3n, es una imagen po\u00e9tica, supernormal, concebida como toda poes\u00eda en la profundidad, pero que se muestra susceptible de interpretaci\u00f3n a distintos niveles. Las mentes superficiales ven en ella el escenario local; las m\u00e1s profundas, el primer plano del vac\u00edo (o iluminaci\u00f3n); y en medio est\u00e1n todos los estadios del Camino desde lo \u00e9tnico hasta la idea elemental, desde lo local hasta el ser universal, que es Cada Hombre, como \u00e9l a la vez sabe y teme saber. Porque la mente humana, en su polaridad de formas de experiencia por parte del hombre y la mujer, en su paso de la infancia a la madurez y la vejez, es su dureza y en su delicadeza, en su di\u00e1logo continuo con el mundo, es la zona mitogen\u00e9tica \u00faltima, la creadora, la destructora, la esclava y sin embargo due\u00f1a de todos los dioses.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El fil\u00f3sofo Witold Gombrowicz reflexion\u00f3 largamente sobre la exigencia a la que somos sometidos de ser razonables y el hecho de que los hombres est\u00e1n obligados a ocultar su inmadurez, pues a la exteriorizaci\u00f3n s\u00f3lo se presta lo que ya est\u00e1 maduro en nosotros. En su novela Ferdydurke plantea esta pregunta: \u00bfno veis que vuestra<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/2017\/05\/11\/mitologia-primitiva-las-mascaras-de-dios-de-joseph-campbell\/\">Leer m\u00e1s\u2026<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":52,"featured_media":598,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[187,181,185,186,184,100,183,182,180],"class_list":["post-589","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-otras-entradas","tag-atalanta","tag-j-huizinga","tag-joseph-campbell","tag-las-mascaras-de-dios","tag-lorenz","tag-nietzsche","tag-ramakrishna","tag-thomas-mann","tag-witold-gombrowicz"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2017\/05\/Portada-Mascaras-de-dios-4.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p3JUX7-9v","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/589","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/users\/52"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=589"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/589\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":599,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/589\/revisions\/599"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/media\/598"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=589"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=589"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=589"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}