{"id":401,"date":"2015-05-11T11:14:22","date_gmt":"2015-05-11T11:14:22","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/?p=401"},"modified":"2015-05-12T15:24:23","modified_gmt":"2015-05-12T15:24:23","slug":"y-para-que-poetas-en-tiempos-de-penuria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/2015\/05\/11\/y-para-que-poetas-en-tiempos-de-penuria\/","title":{"rendered":"\u00bfY para qu\u00e9 poetas en tiempos de penuria?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">Dada la exacerbaci\u00f3n del intelecto propia de nuestra \u00e9poca, el fen\u00f3meno moderno por excelencia, escrib\u00eda <em>Cioran<\/em>, est\u00e1 constituido por la aparici\u00f3n del \u2018<em>artista inteligente\u2019. <\/em>Es decir, del artista que se encuentra empe\u00f1ado en reflexionar sobre su obra, en las consideraciones de m\u00e9todo que esta desprende, muchas veces incluso m\u00e1s que en realizarla. En el presente, quien se restringe a sus propias inspiraciones, quien se desenvuelve s\u00f3lo dentro de sus abstracciones, parece opositar para pieza de museo. Los comentarios sobre el proceso creativo o la cr\u00edtica parecieran valer m\u00e1s que las obras. Abundan los artistas dispuestos a convertirse en pr\u00f3logos de s\u00ed mismos, a ser sus propios cr\u00edticos&#8230; <strong>\u00bfTenemos tanta consciencia sobre nosotros mismos que lo irreflexivo y lo ingenuo est\u00e1n ya fuera de nuestro alcance?<\/strong> \u00bfQu\u00e9 ha sido de la fastuosa neblina del instinto?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El saber, coaccionado por el saber cient\u00edfico, objetivo, se ha institucionalizado como un \u00e1mbito puramente de la reflexi\u00f3n. En apariencia debemos convertirnos en asnos que transportan\u00a0una ingente cantidad de informaci\u00f3n, una pesada carga de datos, estad\u00edsticas, de modelos e inferencias que obstaculizan hacernos con la potestad de las cualidades sensibles, de formas abstractas, subjetivas, que emanan de la intensidad de las sensaciones y las inquisiciones propias de nuestros sentidos. Una premisa que nos lleva directamente a cuestionar el saber a trav\u00e9s de los principios y a querer restituirlo en el \u2018Ser\u2019. Pero \u00bfc\u00f3mo instalarse en la metaf\u00edsica del Ser?&#8230;<strong>El ext\u00e1tico ensimismamiento que deber\u00eda proporcionarnos la respuesta se encuentra cautivo por el automatismo. \u00bfCu\u00e1nto hay de nosotros en nosotros?<\/strong>\u00bfC\u00f3mo\u00a0 llegar al extremo de uno mismo si \u00a0en lugar de instigar la locura, de azotar las extravagancias individuales, de arrojarnos \u00a0a la concavidad abisal de nuestras particularidades despreocupados por la posibilidad admonitoria del fracaso, optamos por sintetizar una f\u00f3rmula segura para la felicidad; una felicidad an\u00f3dina, exenta de riesgo o plenitud, sin tragedia ni \u00e9pica, pero que se vende y se compra sin dificultad en el mercado de las sensaciones?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La correcci\u00f3n bienpensante, la catalepsia ideol\u00f3gica que se adhiere a las modas y deja fuera el arrobo del exceso y el delirio, negando la animaci\u00f3n de las ideas propias, ha ganado terreno entre los adeptos a la mediocridad eficiente. El fen\u00f3meno necesita ser estudiado: \u00bfDe qu\u00e9 rebeli\u00f3n los individuos somos raramente capaces? \u00bfQu\u00e9 nos mueve a ejercitarnos en el arte de la resignaci\u00f3n y la indulgencia? Pareciera que nos incomoda la libertad y que la m\u00edmica es una capacidad que tenemos demasiado desarrollada.<strong> Nos cuesta rebelarnos contra nosotros mismos, contra esa versi\u00f3n opaca y decadente que desahucia cualquier posibilidad de autoconocimiento.<\/strong> Ninguna libertad se conquista sin ruptura. Inhibir\u00a0 el automatismo, establecerse en el derecho a atreverse a todo, alcanzar una voluntad libre, no es posible sin un escrutinio de la costumbre y sin el ejercicio continuado de la desobediencia. Pese a que esto es bien conocido, escasean\u00a0 ejemplos\u00a0 de personas que hayan desistido de apropiarse de esa versi\u00f3n mezquina que se vende como sustituto de disidencia (o como sustituto de vida), que hayan desenmascarado sus ficciones, desertado de la seguridad del pensamiento <em>maintream<\/em> en pos de la voluptuosidad\u00a0 y el desamparo de las ideas propias. Pocos que hayan desacreditado la realidad, desarticulado la ramploner\u00eda y renunciado a vivir bajo la fuerza coactiva de la subjetividad normativa: porque te deja solo,\u00a0 porque produce rechazo, porque vivir con esp\u00edritu libre y sin dobleces condena\u00a0 a\u00a0 transitar los m\u00e1rgenes y a apropiarse \u00fanicamente de una sola certeza: el fracaso. Uno a la medida de todas las renuncias que la libertad exige.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero, c\u00f3mo alcanzar un pensamiento cr\u00edtico en un mundo dominado por las m\u00faltiples jerarqu\u00edas del fraude y la duda, en el que la verdad representa un l\u00edmite\u2026, un freno. Comparada al valor que hoy posee una presunci\u00f3n, la verdad detenta una relevancia \u00ednfima. Por\u00a0 gusto al espacio abierto prolifera lo impreciso, las ideas vagas, esas que prosperan sobre otras dudas m\u00e1s s\u00f3lidas para medrar. Dada la inclinaci\u00f3n por la novedad continua, por el recambio incesante que act\u00faa en el presente, la verdad simboliza un cors\u00e9. Hemos universalizado el gusto por la superficie. La ficci\u00f3n se ha vuelto colosal y reina en el vasto espacio abierto por nuestro escepticismo. El desapego a lo \u2018real\u2019 condiciona hoy al individuo. La realidad, otrora rotunda, implacable y compartida, se ha deshecho en ficciones, ha cobrado un car\u00e1cter m\u00faltiple, heterog\u00e9neo e individual. La f\u00edsica cu\u00e1ntica ha destronado la l\u00f3gica cl\u00e1sica, la irrupci\u00f3n de internet y el mundo virtual est\u00e1 reconfigurando nuestra forma de percibir el contexto en el que nos desarrollamos. Mientras tanto, la filosof\u00eda agoniza herida de intrascendencia. La neurosis del intelecto, la dial\u00e9ctica virulenta del fil\u00f3sofo y su problematizaci\u00f3n inagotable de la verdad, parece caer en el descreimiento, o al menos, en la irrelevancia. A juzgar por las evidencias, no hay grandes ideas que progresen, terminan por inmolarse en la permanente querella que el pensamiento mantiene consigo mismo.\u00a0La raz\u00f3n perece aplastada por el peso de su propia tecnificaci\u00f3n<strong> \u00bfEstaremos ahora gracias a esto m\u00e1s cerca de la poes\u00eda? \u00bfTendr\u00e1 el nihilismo, con el tiempo, una consecuencia l\u00edrica?<\/strong> En ese terreno yermo que separa al mito de la raz\u00f3n, donde han ido a parar todos los fracasos especulativos, est\u00e1 brotando una espont\u00e1nea e intensa actividad fabuladora, una creatividad que pareciera no buscar explicar la realidad, tampoco cuestionarla, \u00a0sino imponer la propia identidad dentro del caos que simboliza el mundo. <em>\u201cTenemos el arte para no morir de la verdad\u201d<\/em>, sentenciaba <em>Nietzsche<\/em>. La creatividad combate la futilidad de la vida, ser\u00e1 tambi\u00e9n por eso que el fen\u00f3meno art\u00edstico se ha extendido y ahora todos llevamos un artista dentro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sin embargo, a pesar de todo el espacio abierto para so\u00f1ar, la frivolidad y la vacuidad se han extendido. Como nos advierte \u017di\u017eek, es m\u00e1s f\u00e1cil imaginar el fin de nuestra civilizaci\u00f3n, por ejemplo, que creer posible una resistencia efectiva a las fuerzas que nos acosan dentro del capitalismo<i>, o<\/i>\u00a0para qu\u00e9 irse tan lejos<i>, <\/i>dentro de la propia y maltrecha Espa\u00f1a o de nuestra propia comunidad de vecinos.<i>\u00a0<\/i>Esa abulia ante la perspectiva de un fin inminente, o el encanto que profesa la derrota, parecen inmunizarnos de cualquier esperanza de un futuro mejor. A juzgar por la libertad de post\u00edn que se ha legitimizado, vamos camino a sociedades catal\u00e9pticas,\u00a0artificiales. <strong>Pareciera que ninguna utop\u00eda cabe ya en nuestros\u00a0sue\u00f1os.<\/strong> Nos hemos convertido en labriegos del hast\u00edo, en traficantes de queja y desencanto&#8230; Entonces \u00bfc\u00f3mo comprender este culto a la creatividad\u00a0que crece en el presente? \u00bfY c\u00f3mo comprender el papel que juegan sus m\u00e1ximos exponentes: los Poetas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esa pregunta se la hac\u00eda <em>H\u00f6ldering<\/em> a <em>Heinse<\/em>, su amigo poeta, en la eleg\u00eda \u2018Pan y vino\u2019 \u201c\u00bfY para qu\u00e9 poetas en tiempos de penuria?\u201d, le preguntaba. A lo que \u00e9ste \u00a0respond\u00eda que los poetas son como los sagrados sacerdotes del dios del vino, que de tierra en tierra peregrinaban en la noche sagrada&#8230; En el an\u00e1lisis que <em>Heidegger<\/em> hace de la poes\u00eda de <em>H\u00f6ldering<\/em>, en busca de la esencia de la poes\u00eda, nos dice que esa noche sagrada es la certeza de que la historia, apagados todos sus dioses, de espaldas al esplendor de la divinidad y falta de un fundamento en torno al cual se re\u00fanan los hombres, da inicio a la noche del mundo y su tiempo de penuria. <strong>El ser humano, carente de una estructura, nos dice, se halla cada vez m\u00e1s indigente.<\/strong> El arraigo y la permanencia nos han sido arrebatados por la historia, vivimos sin ra\u00edces. Y sin dioses a los que dirigir plegarias nos hemos vuelto entusiastas de la desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El v\u00e9rtigo po\u00e9tico, explica <em>Cior\u00e1n<\/em>, es una cuesti\u00f3n de perspectiva y de un cierto derroche est\u00e1tico, una mirada acrob\u00e1tica que se contorsiona sobre el encanto de la contemplaci\u00f3n, desbautizando la sacralizaci\u00f3n del acto. Pero nuestro presente reclama como una virtud de terciopelo el habernos convertido en inaptos para el recogimiento, para la holgazaner\u00eda met\u00f3dica, y nos fuerza a mantener una relaci\u00f3n incestuosa con la productividad, nos condena a una actividad fren\u00e9tica. <strong>Pareciera que s\u00f3lo los locos y los poetas, o aquellos que se desenvuelven dentro de sus propias abstracciones, est\u00e1n hoy posibilitados a la contemplaci\u00f3n<\/strong>, a libar la vida apaciguando los impulsos del mundo, \u00a0escapando de la vor\u00e1gine racionalista que paraliza nuestros instintos y conquistando los l\u00edmites de sus sentidos: la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Recuperar el esplendor de uno mismo, oponerse al conservadurismo reaccionario que nos fuerza a adaptar nuestras ideas en vez de favorecer el que queramos cambiar las situaciones que nos generan malestar, depender\u00e1 de que volvamos a conquistar el saber a trav\u00e9s del sentir y el experimentar, de que penetremos la vida y conquistemos el mecanismo de nuestra percepci\u00f3n para poder descubrir lo que cada uno es en s\u00ed, m\u00e1s all\u00e1 de la inmanencia de nuestras\u00a0subjetividades comunes, autoafectarnos, o como dir\u00eda <em>Michel Henry<\/em>, conquistar la afectividad trascendental de la vida, autoreferenci\u00e1ndose. Si el universo\u00a0es una inmensa perversidad hecha de ausencias y uno no est\u00e1 casi en ninguna parte, como apuntaba uno de los poetas m\u00e1s f\u00e9rtiles de la Argentina, Alejandro<em>\u00a0Dolina,\u00a0<\/em>si somos una huida permanente hacia ning\u00fan lugar concreto, es posible y deseable sobreponerse al desarraigo de un fundamento, no necesitarlo para so\u00f1ar. La voluptuosidad que se desprende de la actividad creativa aviva las alas de nuestra imaginaci\u00f3n. <strong>Apagados los dioses, de espaldas a la divinidad, poseemos poes\u00eda para soliviantar la esterilidad, y poetas para aprender a volar.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dada la exacerbaci\u00f3n del intelecto propia de nuestra \u00e9poca, el fen\u00f3meno moderno por excelencia, escrib\u00eda Cioran, est\u00e1 constituido por la aparici\u00f3n del \u2018artista inteligente\u2019. Es decir, del artista que se encuentra empe\u00f1ado en reflexionar sobre su obra, en las consideraciones de m\u00e9todo que esta desprende, muchas veces incluso m\u00e1s que en realizarla. En el presente,<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/2015\/05\/11\/y-para-que-poetas-en-tiempos-de-penuria\/\">Leer m\u00e1s\u2026<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":52,"featured_media":403,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[51],"tags":[104,99,101,102,103,100,86,105],"class_list":["post-401","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-alejandro-dolina","tag-cioran","tag-heidegger","tag-holdering","tag-michel-henry","tag-nietzsche","tag-zizek","tag-y-para-que-poetas-en-tiempos-de-penuria"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2015\/05\/002989618c13eb8841a25f7b26dfaa1c.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p3JUX7-6t","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/401","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/users\/52"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=401"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/401\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":411,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/401\/revisions\/411"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/media\/403"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=401"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=401"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=401"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}