{"id":256,"date":"2014-03-20T14:16:57","date_gmt":"2014-03-20T14:16:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/?p=256"},"modified":"2015-06-27T01:56:16","modified_gmt":"2015-06-27T01:56:16","slug":"juan-francisco-ferre-el-fin-del-mundo-sera-como-un-programa-de-television-eterno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/2014\/03\/20\/juan-francisco-ferre-el-fin-del-mundo-sera-como-un-programa-de-television-eterno\/","title":{"rendered":"Juan Francisco Ferr\u00e9: \u00abEl fin del mundo ser\u00e1 como un programa de televisi\u00f3n eterno\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cLas pasarelas de la fama literaria est\u00e1n colmadas de ilustres mediocridades que cumplen a la perfecci\u00f3n con su papel de comparsas de la gran farsa orquestada por los grandes negocios y los grandes poderes.\u00a0Negarse a servir a estos no depende en la actualidad m\u00e1s que del modo en que escribas o los fines que te plantees con tu escritura.\u00a0En general, poni\u00e9ndome pesimista, te dir\u00e9 que la literatura ya ha sido condenada a la irrelevancia, que es el destino de toda mercanc\u00eda.\u00a0\u00ab<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La de Juan Francisco Ferr\u00e9 es una de las voces m\u00e1s l\u00facidas y despiadadas de la literatura espa\u00f1ola actual. Sarc\u00e1stico, impertinente, brillante, arremete sin ambages contra el servilismo imperante y la mediocridad, usando con destreza la espada del verbo en la rebeli\u00f3n vehemente que es su prosa. Sus libros, en contra de la consideraci\u00f3n pasiva del mundo, desgarran la realidad, saltan la valla de los convencionalismos y se fugan hacia un espacio libre de determinismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hablamos con \u00e9l sobre su \u00faltima novela &#8216;Karnaval&#8217; (Anagrama, 2012), sobre simulacros e imposturas, el concepto de realidad y el realismo en la literatura, la manipulaci\u00f3n interesada de la cultura y la concatenaci\u00f3n de desprop\u00f3sitos medi\u00e1ticos a los que asistimos&#8230;, y lo observamos quitar de ra\u00edz, mediante el l\u00facido ejercicio de la cr\u00edtica,\u00a0el tir\u00e1nico formalismo de la ambivalente tendencia\u00a0moral imperante en nuestra sociedad capitalista:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Ana March:<\/strong> En tu ensayo \u2018<em>M\u00edmesis y Simulacro<\/em>\u2019 haces una revisi\u00f3n cronol\u00f3gica de la realidad en el discurso narrativo: exploras las pautas mediante las cuales el medio ling\u00fc\u00edstico ha ido conquistando y representando la realidad, en definitiva, abarcas el realismo en la literatura haciendo especial hincapi\u00e9 en la impostura y la simulaci\u00f3n como medios inevitables a trav\u00e9s de los cuales\u00a0 creamos los criterios de reconocimiento de toda esa ingente e informe cantidad de hechos plurales a los que denominamos realidad. Subrayas, asumiendo lo expuesto por Erich Auerbach, la m\u00edmesis del realismo, necesaria para crear una representaci\u00f3n verbal fiel al decurso sensorial de lo real, pero agregas el simulacro como concepto indisoluble a la hora de abarcar hoy esas pautas de recreaci\u00f3n. <em>\u201cEl simulacro, escribes, se ha convertido en una categor\u00eda m\u00e1s de la realidad, y \u00e9sta, a su vez, en una ficci\u00f3n ubicua y monstruosa compuesta, en primac\u00eda, de simulaciones tecnol\u00f3gicas y entornos de realidad alternativa.\u201d Hoy \u00a0un realismo \u201cde alta definici\u00f3n\u201d<\/em> ser\u00eda para ti aquel que tome plena conciencia de lo artificial en todos los \u00e1mbitos de la realidad. Partiendo de esta premisa, <strong>\u00bfcrees que nuestra \u00e9poca est\u00e1 condenada a la insinceridad, a un suced\u00e1neo de fe como \u00fanico recurso de significaci\u00f3n? \u00bfEs para ti la raz\u00f3n solo una \u201ccolecci\u00f3n de embustes\u201d?<\/strong><\/p>\n<p>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Juan Francisco Ferr\u00e9:<\/strong> Fue Tolstoi hace m\u00e1s de un siglo quien defini\u00f3 as\u00ed la raz\u00f3n. Y yo he usado esa idea extra\u00edda de <i>Ana Karenina<\/i> en mi novela <i>Karnaval<\/i> a fin de conferirle un sesgo par\u00f3dico e ir\u00f3nico. Por otra parte, no creo que la impostura o la inautenticidad sean m\u00e1s propias de nuestro tiempo que de otros anteriores. M\u00e1s bien veo que nuestra \u00e9poca ha desnudado los \u00faltimos velos que nos imped\u00edan comprender hasta qu\u00e9 punto los fundamentos de la cultura y del orden social carecen de bases s\u00f3lidas o de valores permanentes. Todo est\u00e1 edificado sobre el vac\u00edo, por as\u00ed decir, y eso nos hace libres de construir la realidad seg\u00fan nuestro deseo. La libertad est\u00e1 inscrita en el origen de todo, aunque al mismo tiempo, por razones muy perversas, la realidad acaba imponiendo, como principio, su versi\u00f3n m\u00e1s miserable y s\u00f3rdida. El reino de la posibilidad es mediatizado por diversos poderes interesados en reducirnos a la servidumbre y una interpretaci\u00f3n mezquina de la vida que algunos llaman principio de realidad y yo llamo, sencillamente, mediocridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>A. M:<\/strong> Dice Michael Onfray: <em>\u201cConformarse con la duda es detenerse a mitad de camino.\u201d<\/em> Sin embargo, el mundo parece haberse convertido en un desguace. Ante la inutilidad de movernos por certezas en un mundo probabil\u00edstico, la negaci\u00f3n se ha vuelto nuestra \u00fanica arma. En la literatura, <strong>\u00bfes el desapego del escepticismo, la no adhesi\u00f3n, el \u00fanico recurso v\u00e1lido del discurso narrativo para trascender los antiguos presupuestos de la novela? \u00bfQu\u00e9 es para ti ser hoy un escritor realista?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>J.F.F.:<\/strong>Ser un escritor realista es empezar por cuestionar las representaciones realistas sostenidas por otros que se afirman tales. La versi\u00f3n oficial de la realidad que m\u00e1s conviene para perpetuar un orden de cosas a todas luces inicuo y opresivo. No es a trav\u00e9s de la evasi\u00f3n a mundos imaginarios o m\u00e1gicos como se combate la realidad sino afrontando el cat\u00e1logo de t\u00f3picos y estereotipos, fabricado o no por los medios, con que la realidad se nos presenta a diario como algo inevitable y necesario. No se ha entendido el poder de la ficci\u00f3n para desmantelar esta versi\u00f3n de la realidad. Como especie, necesitamos la ficci\u00f3n por dos razones: una, porque no tenemos un acceso real al saber, al conocimiento, aqu\u00ed la filosof\u00eda ha mentido siempre, y dos, porque la ficci\u00f3n es el \u00fanico instrumento que nos permite hacernos una idea gr\u00e1fica de lo que es el mundo neutralizando la influencia de otros modelos de ficci\u00f3n (mitol\u00f3gicos, religiosos, morales, pol\u00edticos, etc.) que dominan nuestra visi\u00f3n del mismo. Como he dicho en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, la literatura no puede limitarse a ser solo literatura. Si la literatura no va m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed misma, si no excede sus medios y sus fines, no merece el tiempo que le dedicamos. La literatura participa, en cierto modo, de una b\u00fasqueda espiritual y aspira a una forma genuina de conocimiento que no deben nada ni a la filosof\u00eda ni a las religiones oficiales ni a las creencias folcl\u00f3ricas, pero no por eso es menos efectiva para el individuo que entra en el juego. Al contrario, el trato profundo con la literatura lo separa del reba\u00f1o, de lo gregario y masificado, y le ense\u00f1a a decir \u201cyo\u201d sin complejos. La mayor servidumbre se funda en el miedo a la soledad del individuo frente al grupo domesticado. Como dijo alguien, la idea de libertad subjetiva, de insumisi\u00f3n y disidencia, se transmite con dificultad, pero la servidumbre voluntaria se transmite con mucha facilidad\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>A. M:\u00a0<\/strong>\u00bfHasta qu\u00e9 punto desconfiar de las percepciones puede ayudarnos a interpretar y comprender esa realidad multiforme, su car\u00e1cter equ\u00edvoco, y\u00a0 la inherente paradoja de la manera en que la experimentamos?\u00a0<strong>\u00bfPuede un novelista seguir siendo fiel a lo real sin asumir el simulacro del Yo o ese <em>\u201cprejuicio filos\u00f3fico del yo\u201d<\/em>, como lo llamaba Cioran, consustancial a todo modelo ideol\u00f3gico de representaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>J.F.F.:<\/strong>En <i>Karnaval<\/i>, mi \u00faltima novela, he mostrado c\u00f3mo la m\u00e1scara sigue siendo la mejor forma de tratar al yo, a la identidad, a lo que creemos m\u00e1s nuestro. Como bien dices, no existe la inocencia, todo modelo de representaci\u00f3n participa de una ideolog\u00eda ligada a una forma de poder que condiciona lo que autoriza o desautoriza en la representaci\u00f3n. Por tanto, una ficci\u00f3n que no sea prisionera de las mixtificaciones del ego ni de los embelecos del supery\u00f3 es la \u00fanica capacitada para facultar a su lector con una verdadera libertad de mirada y pensamiento sobre el mundo. Comparto plenamente lo que dice Pac\u00f4me Thiellement comentando el efecto de algunas teleseries fant\u00e1sticas sobre la mente de sus espectadores (traduzco): <em>\u201cEl sentido de las ficciones es hacernos legibles los poderes que act\u00faan de manera invisible sobre nosotros. El sentido de las ficciones consiste en destruir las ficciones en las cuales estamos inmersos\u2026El sentido de las ficciones nos ayuda a vomitar todas las mentiras que nos han obligado a tragar\u201d<\/em>. No de otro modo entiendo el efecto de todas mis novelas (y en especial <i>Providence<\/i> y <i>Karnaval<\/i>), como m\u00e1quinas de guerra, sobre la mente programada de los lectores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2014\/03\/descarga.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-262 alignleft\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2014\/03\/descarga.jpg\" alt=\"descarga\" width=\"186\" height=\"271\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>A. M:<\/strong>\u00a0Quedando desfasada su relaci\u00f3n espont\u00e1nea con lo que hoy significa lo real, la demiurgia verbal de la literatura parece haber ca\u00eddo mayoritariamente en el letargo. A juzgar por los anaqueles de las librer\u00edas la literatura tiende hoy hacia la reproducci\u00f3n monol\u00edtica de los viejos modelos de representaci\u00f3n, recurriendo instintivamente a la significaci\u00f3n convencional, al monopolio del estereotipo y la palabra gastada; al universo heredado que en nada desaf\u00eda la evidencia contempor\u00e1nea de una realidad mucho m\u00e1s compleja. En \u2018M\u00edmesis y Simulacro\u2019 concluyes que esto responde a una demanda comercial que\u00a0 busca satisfacer la necesidad del lector de una realidad asequible y estandarizada que suplante con estereotipos la realidad incomprensible de nuestro tiempo.\u00a0 <strong>\u00bfSer\u00e1 fruto tambi\u00e9n de un domesticamiento intelectual, de una mengua cr\u00edtica, de un adocenamiento especulativo?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>J.F.F.:<\/strong>La humanidad solo se plantea los problemas que puede resolver, como dec\u00eda Marx, se\u00f1alando el pragmatismo y lo convencional como actitudes dominantes del modo humano de entender la vida. La literatura mayoritaria de hoy, como la de cualquier otra \u00e9poca, participa de la construcci\u00f3n de una versi\u00f3n adocenada y anodina de la realidad del mundo. Lo m\u00e1s ir\u00f3nico del presente, sin embargo, es que la necesidad de la literatura es a\u00fan mayor en un tiempo cr\u00edtico como el que estamos viviendo. Un tiempo donde los grandes conflictos a los que se enfrenta la cultura humana desde sus or\u00edgenes han alcanzado un estado terminal. La ciencia y la tecnolog\u00eda est\u00e1n forzando una transformaci\u00f3n de las circunstancias y las categor\u00edas humanas de tal envergadura que solo un arte distanciado y reflexivo como el literario, mediatizado por la dimensi\u00f3n verbal, podr\u00eda enfrentarse a esa mutaci\u00f3n aportando una iluminaci\u00f3n diferente a la que aportan otras artes. Al escritor de hoy solo se le pide que renuncie a toda exigencia de mantenerse a la altura de sus antepasados y acepte sin rechistar los servilismos mediocres impuestos por el mercado. Si no vendes bastante es que tu literatura no tiene inter\u00e9s. Todo el mundo sabe que, desde la instalaci\u00f3n de los medidores de audiencia, la televisi\u00f3n vive bajo una dictadura siniestra que ha destruido todas las posibilidades creativas que alguna vez se pens\u00f3 podr\u00eda tener. Con la literatura est\u00e1 pasando igual. Las pasarelas de la fama literaria est\u00e1n colmadas de ilustres mediocridades que cumplen a la perfecci\u00f3n con su papel de comparsas de la gran farsa orquestada por los grandes negocios y los grandes poderes. Negarse a servir a estos no depende en la actualidad m\u00e1s que del modo en que escribas o los fines que te plantees con tu escritura. En general, poni\u00e9ndome pesimista, te dir\u00e9 que la literatura ya ha sido condenada a la irrelevancia, que es el destino de toda mercanc\u00eda. El capitalismo ha entendido que no se puede domesticar a la literatura y, como en <i>La invasi\u00f3n de los ladrones de cuerpos<\/i>, ha decidido sustituirla, sin que apenas se note, por una imitaci\u00f3n desalmada de sus formas. La gente seguir\u00e1 leyendo, hay que enga\u00f1arlos con algo, desde luego, mantenerlos entretenidos, creyendo que consumen cultura de calidad, productos escogidos, pero ya no ser\u00e1 literatura en el sentido fuerte que hasta hace no mucho se le daba a esta palabra. Ser\u00e1n suced\u00e1neos inofensivos como muchos de los que abarrotan las librer\u00edas para alimentar el ocio banal y la necesidad de confortaci\u00f3n moral de los lectores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>A. M:<\/strong>\u00a0Las nuevas tecnolog\u00edas han trastocado la l\u00f3gica y nuestra forma de ver y entender el mundo. En \u2018M\u00edmesis y Simulacro\u2019 planteas la necesidad que afronta hoy la literatura de cuestionarse sobre ese cambio consustancial que ha sufrido la realidad. Hay nuevas y m\u00faltiples realidades pero la renovaci\u00f3n cr\u00edtica que debiera asumir la literatura parece demorarse, y quienes han participado de este esp\u00edritu parecen no haber influido demasiado en sus contempor\u00e1neos. Incluso hay todav\u00eda quienes bajo una perplejidad met\u00f3dica pretenden seguir subyugando la novela a los nacionalismos. La literatura ha resultado no ser tan permeable a la globalizaci\u00f3n como evidencian otras disciplinas art\u00edsticas <strong>\u00bfDe qu\u00e9 manera crees que est\u00e1 lidiando la narrativa actual y\u00a0 sus modelos de simulaci\u00f3n con todo esto?\u00a0 \u00bfNos acercamos a una concepci\u00f3n transnacional de la literatura, a un di\u00e1logo entre escritores que dilapide las fronteras de la lengua, la cultura y los nacionalismos?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>J.F.F.:<\/strong>Es inevitable. Ya Cervantes tuvo que asumir el papel de la imprenta, la tecnolog\u00eda m\u00e1s avanzada de su tiempo, en la ficci\u00f3n del <i>Quijote<\/i>. Hoy la literatura, como la cultura en general, ya no se enfrenta solo una tecnolog\u00eda de reproducci\u00f3n sino de producci\u00f3n de realidad. Imag\u00ednate, a poco que se tome en serio esta situaci\u00f3n, lo que podr\u00eda hacer la ficci\u00f3n literaria partiendo de los presupuestos del videojuego. En <i>Providence<\/i> he apuntado algunas de estas posibilidades creando una ficci\u00f3n donde la mitolog\u00eda y la tecnolog\u00eda del cine se enfrentan a la mitolog\u00eda y la tecnolog\u00eda que la ha sustituido en el consumo mayoritario que es la del videojuego y la realidad virtual. A\u00fan no hemos visto nada, pero cada vez m\u00e1s veremos la naturalizaci\u00f3n de esa tecnolog\u00eda en la ficci\u00f3n como la vemos en la vida cotidiana. Estoy fascinado ahora mismo con el modo en que algunas series de televisi\u00f3n contempor\u00e1neas no solo nos dicen la verdad de la televisi\u00f3n como medio privilegiado, en sinton\u00eda con los an\u00e1lisis de la cultura pop de Pac\u00f4me Thiellement, sino tambi\u00e9n del uso de los medios tecnol\u00f3gicos que saturan las vidas y las mentes de los ciudadanos-espectadores del siglo veintiuno. Y no solo en el primer mundo. Como sabemos la invasi\u00f3n de las nuevas tecnolog\u00edas y dispositivos del tercer mundo es un proceso que va a cambiar tambi\u00e9n las relaciones entre mundos desiguales. Pensar que en la \u00faltima favela brasile\u00f1a o barriada marroqu\u00ed ha penetrado con la misma fuerza el \u00faltimo videojuego como lo ha hecho en la mansi\u00f3n suburbana de un adolescente californiano o en la vivienda familiar de un proletario europeo es un fen\u00f3meno global que dice mucho m\u00e1s de lo que vemos a simple vista. Es una guerra total por el imaginario humano como nunca se ha visto antes. Ah\u00ed la literatura siempre ha tenido algo que decir. Vuelvo al <i>Quijote<\/i>, el primer libro que se plantea esta tem\u00e1tica en la historia, con una mezcla de seriedad y humor que considero el tono id\u00f3neo para la inteligencia humana cuando se enfrenta a un mundo que, como dec\u00eda Barthes, no puede aprobar ni despreciar\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>A. M:<\/strong>\u00a0La comunicaci\u00f3n que establece la literatura con la sociedad ha visto mermada su influencia en detrimento de medios m\u00e1s poderosos de significaci\u00f3n y representaci\u00f3n, las pantallas y el audiovisual, la ortopedia tecnol\u00f3gica, han disminuido la repercusi\u00f3n simb\u00f3lica de la literatura. Como apuntas, \u00abla \u00a0realidad invade y disputa el terreno de ficci\u00f3n que antes pertenec\u00eda s\u00f3lo a la novela. El compromiso del escritor hoy se encuentra en reconocer, antes siquiera de sentarse a escribir, con qu\u00e9 versi\u00f3n de la realidad se identifica, el modelo de realidad al que va a dar cr\u00e9dito.\u00bb Tenemos, efectivamente, una realidad a la carta. <strong>\u00bfC\u00f3mo es el men\u00fa entre en el cual se debate Juan Francisco Ferr\u00e9 y qui\u00e9nes le acompa\u00f1an en la mesa?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>J.F.F.:<\/strong>Mi relaci\u00f3n con el mundo no pasa solo por la literatura, faltar\u00eda m\u00e1s. La televisi\u00f3n, internet y cualquier formato tecnol\u00f3gico bajo el que se me presente la mente humana y sus fantasmas y ficciones me concierne plenamente. Como novelista, no discrimino y, en este sentido, mi tarea al escribir novelas consiste en crear \u201chiperficciones\u201d que asuman todos los modelos de ficci\u00f3n con los que la mente humana ha establecido desde el principio un di\u00e1logo consigo misma, con el mundo visible o con otros mundos alternativos. Un di\u00e1logo mediatizado, sin duda, pero un di\u00e1logo hecho de palabras y de im\u00e1genes, de sensaciones y afectos, de emociones e ideas. Este es mi bagaje y esta es mi posici\u00f3n como escritor, similar en casi todo a la de un DJ manipulando la mesa de mezclas, manejando el mayor acopio posible de informaci\u00f3n e im\u00e1genes para modelarlas conforme al viejo arte literario que me ense\u00f1aron Cervantes y Rabelais, Borges y Broch, Pynchon, Gombrowicz, Joyce o Cabrera Infante, pero tambi\u00e9n Dick, Ballard, Lem y Lovecraft.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2014\/03\/NH508_G.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-260 alignleft\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2014\/03\/NH508_G-190x300.jpg\" alt=\"plantCULPABLES.qxd\" width=\"190\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2014\/03\/NH508_G-190x300.jpg 190w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2014\/03\/NH508_G-650x1024.jpg 650w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2014\/03\/NH508_G.jpg 1652w\" sizes=\"auto, (max-width: 190px) 100vw, 190px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>A. M:<\/strong>\u00a0Acaba de publicarse \u2018Karnaval\u2019 en Francia, libro que te ha valido el Premio Herralde de novela en 2012. Una historia ficcional que parte desde un personaje real: el exdirector del FMI, \u00a0Dominique Strauss-Kahn (el dios K, como lo nombras en tu novela) y de un hecho real, su presunta violaci\u00f3n a una camarera de un hotel de lujo en Manhattan, Nafissatou Diallo. <strong>\u00bfQu\u00e9 coyuntura moral te llev\u00f3 a desarrollar esta historia?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>J.F.F.:<\/strong>El deseo de ofrecer un ambicioso retrato del mundo terminal en que vivimos a partir de un hecho significativo acontecido en \u00e9l. La ca\u00edda en desgracia de un hombre que representa el poder financiero, pol\u00edtico y econ\u00f3mico en su m\u00e1xima expresi\u00f3n por un error de c\u00e1lculo, un acto gratuito o una jugada imprevista del destino. Acumulando puntos de vista distintos, multiplicando las m\u00e1scaras narrativas y creando c\u00edrculos de interpretaci\u00f3n infinitos en torno del esc\u00e1ndalo (jugando, en suma, como un novelista consciente de la envergadura de su poder simb\u00f3lico), me propuse hacer ingresar la totalidad del mundo contempor\u00e1neo, con toda su vulgaridad y obscenidad, en el parad\u00f3jico espacio de la literatura. Un mundo que ha sido construido por los medios de comunicaci\u00f3n masiva al que la literatura puede aportar, por su modo de reorganizar la informaci\u00f3n y proyectarla en direcciones ins\u00f3litas para las expectativas del lector, una visi\u00f3n m\u00e1s completa y compleja sobre la realidad que lo constituye. Son tantas las capas y niveles que recubren y organizan lo que damos por cierto que la literatura tiene ese poder excepcional de ir desnud\u00e1ndolas sin violencia, con tacto y sutileza, pero con lucidez implacable. La palabra \u201cmoral\u201d, tan cargada de falsas promesas, se la dejo a los monaguillos y sacerdotes de la literatura y la opini\u00f3n, que abundan en todos los bandos, por desgracia para todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>A. M:<\/strong>\u00a0El libro da comienzo con una especie de presencia espectral que nos anuncia su fragmentaci\u00f3n polif\u00f3nica\u00a0 y nos propone un juego, el de reconocer su reencarnaci\u00f3n o la reencarnaci\u00f3n de esa sustancia suya que inquiere sobre la naturaleza de la realidad y que luego iremos viendo, sacia su sed o halla su voz en la fr\u00e1gil justificaci\u00f3n que de s\u00ed mismos y de sus actos -y de un mismo acto, la violaci\u00f3n- hacen los personajes. Sabemos, efectivamente, que las percepciones son el trampol\u00edn por el que nos arrojamos hacia la experiencia del Yo, y que la justificaci\u00f3n de nuestros actos es una farsa que esconde bajo una m\u00e1scara de libertad el que estamos gobernados por la inconsciencia y que respondemos a un determinismo mucho mayor del que nos gustar\u00eda reconocer. Algo que la neurociencia \u2013bajo trabajos como los de Benjam\u00edn Libet-\u00a0 debate en estos momentos y que amenaza con abolir \u00a0la idea del libre albedr\u00edo y jubilar la culpa. Si uno juega ese juego que nos propones al principio del libro termina por practicar ese deporte tan moderno que es el relativismo moral, <strong>\u00bfcrees efectivamente que es imposible arrojar un veredicto fiable sobre lo que es meritorio o no para el ser humano? \u00bfSin una realidad estable a la que someternos los imperativos categ\u00f3ricos de una conducta \u00e9tica desaparecen tambi\u00e9n?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>J.F.F.:<\/strong>Mi novela no apuesta por el relativismo moral sino por la relatividad del juicio, que es otra cosa. Quer\u00eda mostrar que no se puede juzgar una conducta determinada, por aberrante que nos parezca, sin entender todo lo que est\u00e1 involucrado en la misma. Factores sociales, culturales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos, desde luego, y tambi\u00e9n libidinales. Como dice Houellebecq en el falso documental que aparece en mitad de la novela (\u201cEl agujero y el gusano\u201d), nunca en la historia humana se ha estimulado m\u00e1s la realizaci\u00f3n de los deseos, o se ha conferido a estos, a trav\u00e9s de los dispositivos de la publicidad y los medios masivos, una importancia capital en la econom\u00eda del mundo, y nunca al mismo tiempo se ha moralizado y reprimido m\u00e1s (y m\u00e1s sutilmente) y con m\u00e1s hipocres\u00eda y astucia. Esta es otra de esas apor\u00edas o paradojas terminales, como dir\u00eda Kundera, que me interesaba investigar como caracter\u00edsticas de nuestro tiempo. La humanidad, llegados a este punto cr\u00edtico de su historia, sigue sin haber resuelto muchas cosas fundamentales, pero en el terreno del deseo, en el terreno del sexo, en el terreno de la conducta libidinal, donde parece que vivimos la era m\u00e1s promiscua y permisiva de la historia, seguimos sin desarrollar un eros satisfactorio. Los utopistas del diecinueve se plantearon muy seriamente c\u00f3mo organizar la sociedad a partir del deseo gratificante y la atracci\u00f3n carnal entre individuos. Esa cuesti\u00f3n fundamental de la modernidad el capitalismo no ha sabido resolverla, como todo lo dem\u00e1s, m\u00e1s que en clave de explotaci\u00f3n sistem\u00e1tica, con golosinas de porno mediocre y liberaci\u00f3n banal de los actos. <i>Karnaval<\/i> es una novela sobre el deseo y sobre el amor y sobre la dificultad inscrita en la carne humana para saciar sus apetitos libidinales en un contexto siempre hostil a las manifestaciones de la animalidad profunda del ser humano (aqu\u00ed apelo a la autoridad <i>hipermoral<\/i> de Georges Bataille). En el fondo, <i>Karnaval<\/i> es una novela muy poco espa\u00f1ola, quiz\u00e1 s\u00ed muy francesa, o europea, si lo prefieres, por el modo en que la econom\u00eda libidinal de la cultura occidental es interrogada y cuestionada de modo despiadado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>A. M:<\/strong>\u00a0Llevas la historia de \u2018Karnaval\u2019 hacia situaciones de una metaf\u00edsica delirante, utilizas el sarcasmo y el humor contra el miedo, la hipocres\u00eda y la falsa moralina imperante, bajo este t\u00f3nico desnudas el modo en que se entreteje la esfera moral e intelectual con los impulsos inconscientes libidinales y pulsionales de tus personajes. \u00bfEs la caricatura y la representaci\u00f3n deforme la mejor herramienta para lograr una reflexi\u00f3n fruct\u00edfera? Bergson opinaba, en su ensayo sobre el significado de la comicidad,\u00a0 que esa proyecci\u00f3n y descarga de tensi\u00f3n emotiva que es la carcajada se produce efectivamente sobre algo que nos representa, pero en una atm\u00f3sfera de indiferencia, en un medio espiritual liso y tranquilo. \u201c<em>No hay mayor enemigo para la risa que la emoci\u00f3n\u201d<\/em>, escrib\u00eda. <strong>\u00bfHasta qu\u00e9 punto busca la insensibilidad de la risa una novela que trata sobre la abyecci\u00f3n libidinal y una violaci\u00f3n? \u00bfEs la risa un salvoconducto para saltar la valla moral sin ser perseguido?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>J.F.F.:<\/strong>Como en tantas otras cosas, Bergson era un puritano disfrazado de fil\u00f3sofo vitalista. Mi maestro de burlas es el gran Rabelais, tan poco conocido en Espa\u00f1a incluso hoy. Rabelais dec\u00eda que lo propio del hombre es re\u00edr, sin duda, pero sab\u00eda que tambi\u00e9n es lo m\u00e1s impropio, lo que se reprime con mayor encono y lo que se persigue, como le pas\u00f3 a \u00e9l, con mayor vesania por los poderes y los sujetos que se toman muy en serio la vida y su papel en la organizaci\u00f3n de la misma. Nada detesto m\u00e1s que el humor convencional, la risa mediocre, televisiva o teatral, que solo existe para compensar la seriedad de la vida, fomentar el conformismo y burlarse de situaciones inaceptables por la moral dominante. La risa popular de Rabelais, que es la risa grotesca y carnavalesca, para la que no hay l\u00edmites ni intenciones concretas, permite hacer visible lo que normalmente no lo es, desnudando las imposturas de la cultura y la moral, la hipocres\u00eda de la opini\u00f3n y los juicios prematuros sobre la realidad. No es un salvoconducto sino la garant\u00eda de que la comedia humana no se toma tan en serio a s\u00ed misma como para caer en el dogmatismo, el fundamentalismo o la mojigater\u00eda. Por otra parte, en un entorno como el capitalista, donde las emociones y los afectos han sido colonizados y puestos al servicio econ\u00f3mico del orden establecido, practicar la risa como modo narrativo es una forma no solo de ridiculizar su servidumbre real sino tambi\u00e9n de liberar las emociones y los afectos de su sujeci\u00f3n normativa como fuerzas de la vida y trasladarlos a otros niveles de la sensibilidad y el intelecto donde su existencia sea m\u00e1s productiva y estimulante para los individuos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2014\/03\/Providence.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-261 alignleft\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2014\/03\/Providence-185x300.jpg\" alt=\"Providence\" width=\"185\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2014\/03\/Providence-185x300.jpg 185w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2014\/03\/Providence-634x1024.jpg 634w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2014\/03\/Providence.jpg 991w\" sizes=\"auto, (max-width: 185px) 100vw, 185px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>A. M:<\/strong>\u00a0Escribes: <em>\u201cEl Dios K ha mostrado sin pretenderlo toda la violencia y la barbarie que los valores de la rep\u00fablica encubren bajo una capa de cortesan\u00eda, elegancia y distinci\u00f3n. El animal es la otra cara del pol\u00edtico de carrera triunfante.\u201d<\/em> Ya hemos pasado por Sade, hemos llevado la filosof\u00eda y la pol\u00edtica al tocador, <strong>\u00bfpor qu\u00e9 crees que se insiste en barnizar con los viejos valores transmitidos por la cultura cl\u00e1sica la degradada y maltrecha barcaza del presente? \u00bfDe d\u00f3nde sale tanta impostura? \u00bfDe no \u00a0asumir que hemos respondido a la llamada del precipicio?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>J.F.F.:<\/strong>El carnaval, como est\u00e9tica de la realidad contempor\u00e1nea, no lo he creado yo en la novela sino que es un efecto de la acci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n sobre la realidad de la que dan cuenta mediatiz\u00e1ndola. El carnaval medi\u00e1tico es el que produce risa y nos deber\u00eda alarmar sobre lo que est\u00e1 pasando y estamos viendo en todas las pantallas a diario. Lo m\u00e1s grave, en mi opini\u00f3n, es c\u00f3mo no nos damos cuenta de que vivimos en un sistema capitalista que socava y mina sin piedad todas las creencias y valores que nuestra sociedad declara p\u00fablicamente sostener. El capitalismo somete esos supuestos valores a un proceso insidioso de irrisi\u00f3n y descr\u00e9dito al tiempo que los poderes pol\u00edticos tratan de preservar su influencia como control m\u00ednimo ejercido sobre una poblaci\u00f3n bombardeada por las contradicciones y la bipolaridad moral. Este es el acontecimiento decisivo de nuestro tiempo, la l\u00f3gica \u00faltima del carnaval de la realidad. Esa terrible esquizofrenia, y no un zafio esc\u00e1ndalo sexual, es el gran tema de <i>Karnaval<\/i>, y quiz\u00e1 en el fondo de todas mis ficciones, y solo la risa, como un exorcismo supremo, puede hacerle justicia sin incurrir en moralismos f\u00e1ciles, los que suelen suscribir en sus opiniones los periodistas a sueldo de los distintos poderes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>A. M:<\/strong>\u00a0As\u00ed y todo, a pesar de la concatenaci\u00f3n de desprop\u00f3sitos a la que asistimos, la impostura del esc\u00e1ndalo sigue siendo muy f\u00e1cil de provocar. Basta con que una ni\u00f1a saque insistentemente la lengua y se contonee, o se fume un porro, en el escenario para que el mundo se revuelva bajo sus pies. En \u2018M\u00edmesis y Simulacro\u2019 escribes: <em>\u201cAhora que los victorianos regresan, reciclados y victoriosos, en todos los campos, ahora Sade, m\u00e1s que nunca, se nos convierte en indispensable.\u201d<\/em> La curiosidad necesita ser ahogada en alguna obsesi\u00f3n, y los medios se han especializado en el bajo fondo de la vulgaridad y la chabacaner\u00eda para saciar esa morbosa insidia humana de buscar la paja en el ojo ajeno. Abdicando a la posibilidad del intelecto, la espectacularizaci\u00f3n de la decadencia parece salir muy rentable. <strong>\u00bfLos Victorianos a los que aludes, no ser\u00e1n la \u00faltima mueca del extra\u00f1amiento, aquel terreno donde todo parece natural e inconcebible a la vez, el \u00faltimo gesto antes de la zombificaci\u00f3n del Yo?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>J.F.F.:<\/strong>Esa frase refleja mi opini\u00f3n de comienzos de siglo. Hoy soy m\u00e1s pesimista a\u00fan. He descubierto que existe el libertinaje sin placer de los victorianos, fomentado por la banalizaci\u00f3n intencionada del porno y de las pr\u00e1cticas sexuales gregarias, sin que nada cambie en el fondo. El capitalismo posee esa gran fuerza, liberar donde sabe que no hay problema ni conflicto y volver a atar donde siente tensiones y fricciones. Cada vez que se abre una tienda en alguna parte, se cierra otra, as\u00ed va el mundo. La org\u00eda financiera que nos ha sumido en la crisis \u00faltima es de una evidencia pornogr\u00e1fica. Y que se haya acabado de momento es, por proseguir con el s\u00edmil, solo para recuperar energ\u00edas y reponer fuerzas antes de reemprender la juerga irrefrenable que terminar\u00e1 produciendo una nueva crisis. La crisis es, desde finales del siglo pasado, la forma visible de gobernar un mundo que se ha vuelto ingobernable. Pero no nos enga\u00f1emos, tampoco tendremos derecho a un apocalipsis de fuegos artificiales espectaculares y regresiones primitivas, como en <i>La carretera<\/i>. No, en mi novela <i>Providence<\/i> ya escenifiqu\u00e9, para estupor de algunos y ceguera de otros, c\u00f3mo ser\u00eda ese anunciado final del mundo:<em> \u201cUna ca\u00edda completa en la banalidad, un ocaso de la grandeza, un hundimiento total de la vida en su sentido moral y un eclipse de la inteligencia en las simas de la trivialidad m\u00e1s absoluta y absorbente, como un programa de televisi\u00f3n eterno\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>A. M:<\/strong>\u00a0En la antig\u00fcedad se dec\u00eda que la doctrina de Epicuro ten\u00eda \u201cla dulzura de las sirenas\u201d. En el sistema epicureista moderno parece no haber rastro de esa dulzura, m\u00e1s bien encontramos un cuerpo doctrinal desgarrado por el vac\u00edo y el tedio, por la violencia, por la abyecci\u00f3n siniestra de la depravaci\u00f3n y la amarga impotencia del cinismo. La ferocidad y el espanto confluyen sobre su esp\u00edritu apol\u00edneo. La frescura inmemorial de la embriaguez, sufragada por el oportunismo, parece haber perdido contacto con la voluptuosidad de Dionisio o las M\u00e9nades. Sin un fin trascendente, arrastrada al claustro de la felicidad insensata, s\u00f3lo la muerte se precipita a estremecer su cuerpo. <strong>\u00bfPodremos destronar a Eur\u00edpides y S\u00f3crates, al optimismo de la raz\u00f3n, y volver a la yuxtaposici\u00f3n de lo apol\u00edneo y lo dionis\u00edaco en nuestra particular tragedia? \u00bfSer\u00e1 que es el accidente del Yo el mayor fracaso de la filosof\u00eda moderna?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>J.F.F.:<\/strong>Antes del siglo ocho de la era precristiana, las voces que guiaban la conducta de los humanos se cre\u00eda que proced\u00edan del exterior. Eran voces de entes o de dioses que hablaban al cerebro induci\u00e9ndolo a la acci\u00f3n irreflexiva. Despu\u00e9s de eso, el humano aprendi\u00f3 a gobernar sus acciones con un di\u00e1logo interno con su propia voz, la ficci\u00f3n de su conciencia, y la voz moral de la colectividad insertada en su cerebro por la educaci\u00f3n como una interferencia en aquella. Todo esto se est\u00e1 disolviendo en esta \u00e9poca de falsa permisividad y la nueva instancia que va a dictar nuestra conducta en el futuro no provendr\u00e1 ni del exterior no humano ni de las circunvoluciones y conexiones del cerebro sino de las m\u00e1quinas inteligentes que se hayan hecho cargo, con nuestro permiso, de la gesti\u00f3n de la realidad. Parte de esa gesti\u00f3n pasa, por otra parte, por la manipulaci\u00f3n farmacol\u00f3gica de nuestras emociones y afectos y la robotizaci\u00f3n de nuestros deseos m\u00e1s apremiantes. La pel\u00edcula <i>Her<\/i>, aunque sea de modo titubeante y parcial, plantea muy bien las consecuencias privadas de todas estas cuestiones relacionadas con la tecnolog\u00eda cibern\u00e9tica y la ideolog\u00eda computacional\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>A. M:<\/strong>\u00a0A juzgar por la envergadura del desenfreno, sufriremos la consecuencia de un eclipse hist\u00f3rico. El imperativo de la confusi\u00f3n parece haber adoptado magnitudes catastr\u00f3ficas. La vanidad ha suplantado a dios y ha marcando la incredulidad o la fe con el signo inequ\u00edvoco de la apolog\u00e9tica monetaria. La nueva religi\u00f3n moderna \u00a0ha desembocado en el imperio de la violencia y el terrorismo ante los que hoy se ampara el progreso; el envilecimiento y\u00a0 la dominaci\u00f3n se yerguen \u00a0como un nuevo oscurantismo. El sujeto se haya humillado, confrontado a s\u00ed mismo y a su realidad interna, sometido a un mundo de cosas que no rige ni controla, mientras, el vac\u00edo y el tedio se alzan como los dos grandes estandartes sociales de nuestra \u00e9poca. A juzgar por la evidencia los valores de la cultura cl\u00e1sica atraviesan su menopausia,<strong>\u00a0\u00bfcrees que van camino a jubilarse?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>J.F.F.:<\/strong>Hace m\u00e1s de un siglo Nietzsche, antes de sucumbir a la locura de su propio sistema filos\u00f3fico, ya reclamaba una transvaloraci\u00f3n radical de los valores convencionales. Creo que vivimos inmersos en una disoluci\u00f3n implacable de los valores humanos que han fundado nuestras sociedades. En condiciones normales, los humanos habr\u00edamos tenido tiempo de fundar un nuevo orden de valores m\u00e1s libre y pleno, pero la aparici\u00f3n de un nuevo sujeto hist\u00f3rico no lo va a permitir, por m\u00e1s que nos empe\u00f1emos. Me refiero a las m\u00e1quinas. Me refiero a la inteligencia artificial y a los computadores. El futuro ser\u00e1 computacional, como ya se apunta en\u00a0<i>Karnaval<\/i>, y la vida humana subalterna y, en ese sentido, esta cuesti\u00f3n se habr\u00e1 vuelto irrelevante. Nos guste o no, el escenario del mundo contempor\u00e1neo pertenece m\u00e1s a la ciencia ficci\u00f3n que a otros g\u00e9neros m\u00e1s populares, como la novela hist\u00f3rica, que solo representa un s\u00edntoma agravado de nuestra incomprensi\u00f3n del pasado y nuestra ignorancia del presente. El futuro ya est\u00e1 aqu\u00ed, ha llegado, como anunci\u00f3 el ciberpunk, y todo el mundo miente y mira para otro lado, en la cultura y en la pol\u00edtica, con tal de no ver (o hacer ver a los otros) esta realidad insoportable. Una parte importante de la literatura y de otras artes, como el cine, son c\u00f3mplices de este trabajo de enmascaramiento de la realidad. Lo importante, por decirlo con una met\u00e1fora f\u00e1cil de comprender, es conducir a los pueblos al matadero de la historia sin que apenas se enteren de hacia d\u00f3nde caminan\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; \u201cLas pasarelas de la fama literaria est\u00e1n colmadas de ilustres mediocridades que cumplen a la perfecci\u00f3n con su papel de comparsas de la gran farsa orquestada por los grandes negocios y los grandes poderes.\u00a0Negarse a servir a estos no depende en la actualidad m\u00e1s que del modo en que escribas o los<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/2014\/03\/20\/juan-francisco-ferre-el-fin-del-mundo-sera-como-un-programa-de-television-eterno\/\">Leer m\u00e1s\u2026<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":52,"featured_media":258,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[40],"tags":[80,76,77,79,78],"class_list":["post-256","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevistas","tag-entrevista-juan-francisco-ferre","tag-juan-francisco-ferre","tag-karnaval","tag-mimesis-y-simulacro","tag-providence"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2014\/03\/4160_1.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p3JUX7-48","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/users\/52"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=256"}],"version-history":[{"count":26,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":449,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256\/revisions\/449"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/media\/258"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}