{"id":24,"date":"2013-08-05T10:18:24","date_gmt":"2013-08-05T10:18:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/?p=24"},"modified":"2013-08-05T10:18:24","modified_gmt":"2013-08-05T10:18:24","slug":"la-cultura-mundo-respuestas-a-una-sociedad-desorientada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/2013\/08\/05\/la-cultura-mundo-respuestas-a-una-sociedad-desorientada\/","title":{"rendered":"La cultura-mundo. Respuestas a una sociedad desorientada"},"content":{"rendered":"<p><strong>La desorientaci\u00f3n en la cultura<\/strong><\/p>\n<p>Confusi\u00f3n, falta de referentes, sensaci\u00f3n de vagabundeo general, no saber hacia d\u00f3nde se va, falta de fe en el porvenir, desencanto, incertidumbre. Nuestras referencias colectivas se han desintegrado una tras otra y la desorientaci\u00f3n es general. No, nuestra \u00e9poca no es una \u00e9poca f\u00e1cil sino que destaca por su complejidad. Nunca hab\u00edamos tenido tanta informaci\u00f3n, tanto detalle pormenorizado del estado del mundo y a su vez, nunca hab\u00eda sido tan confusa y d\u00e9bil la comprensi\u00f3n del conjunto. La realidad se siente como un caos progresivo, el capitalismo, sacudido por convulsiones estructurales, disminuye nuestra confianza en la huida hacia adelante y el futuro parece acosado por una globalizaci\u00f3n que m\u00e1s bien se intuye ser\u00e1 una detonaci\u00f3n en cadena. El desconcierto actual es planetario y afecta todas las esferas de nuestra vida: la familia, la identidad, la vida social, la relaci\u00f3n entre g\u00e9neros, la identidad sexual, la educaci\u00f3n, los hijos, la moda, la alimentaci\u00f3n, las nuevas tecnolog\u00edas. La incertidumbre se extiende, se globaliza, es el sentimiento m\u00e1s mundializado hoy en d\u00eda. Dentro de este panorama, la cultura se ha transformado radicalmente. Nuestra \u00e9poca es testigo del advenimiento de una cultura que conquista todas las esferas de la vida, los estilos de vida y las actividades humanas, una cultura que ya no puede considerarse una superestructura de signos dentro de otra superestructura, la ordenaci\u00f3n simb\u00f3lica del mundo, adorno u ornato, sino que se ha convertido en el mundo mismo, en una &lt;cultura-mundo&gt;. Bienvenidos a la era de la &lt;hipercultura universal&gt;, una cultura que ha trascendido sus propias fronteras y mediante una ruptura hist\u00f3rica ha disuelto las antiguas dicotom\u00edas entre econom\u00eda\/imaginario, real\/virtual, producci\u00f3n\/representaci\u00f3n, marca\/arte, cultura comercial\/alta cultura. Ha reconfigurando el mundo en el que vivimos y la civilizaci\u00f3n que vendr\u00e1. As\u00ed lo expresan el soci\u00f3logo Gilles Lipovetsky y el escritor y cr\u00edtico de cine, Jean Serroy en el ensayo, <em>La cultura-mundo, Respuestas a una sociedad desorientada.<\/em> Esta hipercultura o cultura-mundo a la vez que organiza, desorganiza a mayor escala las conciencias, las formas de vida, la existencia individual. El mundo est\u00e1 desorientado, inseguro, desestabilizado, no es algo pasajero sino cotidiano, y lo ser\u00e1 de forma estructural y cr\u00f3nica. Para entender las causas de esa desorientaci\u00f3n los dos autores franceses hacen caso omiso del riesgo te\u00f3rico que comporta embarcarse en la tarea de analizar la cultura hoy por hoy, y nos presentan su riguroso an\u00e1lisis.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>La cultura-mundo, Respuestas a una sociedad desorientada<\/em>, es un ensayo publicado en Francia en el a\u00f1o 2008, y en Espa\u00f1a, por la editorial Anagrama en el a\u00f1o 2010, con traducci\u00f3n de Antonio-Prometeo Moya. Un libro necesario, de lectura obligatoria, que funciona como asidero en el vendaval de desconcierto contempor\u00e1neo. Resulta imposible leer a Gilles Lipovetsky sin sentirse un s\u00edntoma cultural, algo as\u00ed como un estornudo del gran resfriado hipermoderno, pues el diagn\u00f3stico, certero, se vuelve espejo de nuestras dicotom\u00edas \u00edntimas. La combinaci\u00f3n con Jean Serroy, con quien ya hab\u00eda trabajado en el excelente ensayo, <em>La pantalla global<\/em> (2007), resulta tan eficaz, que por momentos parece que uno est\u00e9 leyendo el manual ap\u00f3crifo de su propia vida, leyendo las letras peque\u00f1as del contrato social al que todos estamos suscritos. Y esto resulta gracias a la capacidad de penetraci\u00f3n y an\u00e1lisis respecto a la sintomatolog\u00eda que presenta la sociedad hoy. Tarea compleja que abordan con sencillez y desde un punto de vista productivo, que no sucumbe a la neurastenia apocal\u00edptica y se centra en el an\u00e1lisis, en la b\u00fasqueda de un diagn\u00f3stico y un tratamiento adecuados que nos ayude a entendernos y a llevar a buen puerto este complejo y apasionante momento de la historia que nos toca vivir. Un referente para navegar las dif\u00edciles aguas del d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2013\/08\/images-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-44 aligncenter\" alt=\"images (2)\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2013\/08\/images-2.jpg\" width=\"249\" height=\"203\" \/><\/a><br \/>\n<strong>Qu\u00e9 es Cultura-Mundo<\/strong><\/p>\n<p>El mundo nunca ha sido tan peque\u00f1o. Las nuevas tecnolog\u00edas han reconfigurado nuestra relaci\u00f3n espacio-temporal con el mundo y lo han convertido en un microuniverso gracias a la rapidez de las redes de comunicaci\u00f3n, accesibles desde todo punto del planeta. La informaci\u00f3n se transmite simult\u00e1neamente, y cuando algo afecta a una parte del mundo, afecta a todo el conjunto. Pero esta eficacia en la informaci\u00f3n \u2013de una rapidez y abundancia desmedida- no se equipara a la comprensi\u00f3n y el entendimiento de lo que nos acontece. Cuanto m\u00e1s tranquilos deber\u00edamos estar, apunta Gilles Lipovetsky, por los beneficios que nos reportan los avances que nuestra sociedad ha conquistado: prolongaci\u00f3n de la vida, una eficacia m\u00e9dica inconmensurable, avance del reconocimiento del lugar de la mujer en la sociedad actual, aumento del nivel de vida, educaci\u00f3n para todos, liberalizaci\u00f3n de las costumbres, entre otros, m\u00e1s crece la ansiedad, la depresi\u00f3n e inquietudes de toda clase. El malestar en la cultura no es un episodio novedoso, muchos son los autores que han abordado y denunciado los riesgos que el progreso acarrea en su seno. De Rosseau a Nietszche, pasando por Marx, Heidegger, o Fromm, no se ha dejado de insistir en la corrupci\u00f3n que el avance acarrea. Pero el panorama actual es muy complejo, como apuntan Lipovetsky y Serroy. La cultura ha transformado radicalmente su &lt;peso&gt; y ha adquirido una importancia y una centralidad in\u00e9ditas, tanto en la vida econ\u00f3mica de las naciones (hoy por hoy, en EEUU se reportan m\u00e1s beneficios por las exportaciones respecto de la industria del cine que las producidas por la industria aeron\u00e1utica), como en la vida privada. Sobreviene una cultura del tecnocapitalismo planetario, de las industrias culturales, del consumismo total, de los medios y las redes inform\u00e1ticas. Con el incremento de productos, im\u00e1genes e informaci\u00f3n, el capitalismo ha absorbido de manera radical la esfera cultural y ha erosionado las fronteras que jerarquizaban la alta y la baja cultura, el arte y lo comercial, el esp\u00edritu y el ocio. La hipertrofia del comercio cultural y su relativismo, ha homogeneizado y el todo se ha transformado en cultura, una cultura que por primera vez en la historia no est\u00e1 producida por una \u00e9lite social e intelectual, sino por todo el mundo. De este hecho surgen un sinf\u00edn de pol\u00e9micas en las que destaca el recelo contra la rebarbarizaci\u00f3n de la cultura y la infantilizaci\u00f3n de los consumidores, el empobrecimiento de la vida intelectual y la sobrepolitizaci\u00f3n de la cultura, se critican la producci\u00f3n adocenada y <em>kitsch<\/em>, acusada de alienar y manipular a la poblaci\u00f3n, se siente como una amenaza para el esp\u00edritu y la &lt;verdadera&gt; cultura, ya que caricaturiza las obras elevadas reduci\u00e9ndolas a un mero producto comercial consignado a brindar solo entretenimiento. Rigurosamente adscripta al ritmo fren\u00e9tico de novedad y demanda, la cultura de masas debe renovar su oferta, presentarla como algo singular y a su vez tenerla lista para consumir a un ritmo vertiginoso. Los &lt;hiperconsumidores&gt; exigen una velocidad de creaci\u00f3n e innovaci\u00f3n de art\u00edculos que llevan aparejada la proliferaci\u00f3n de lo pasajero y lo contingente, nuevos bienes culturales que vienen envueltos de una ret\u00f3rica de la simplicidad que exige del p\u00fablico el menor esfuerzo posible, se\u00f1alan Gilles Lipovetsky y Jean Serroy. La intenci\u00f3n de estos bienes es divertir, dar placer, la posibilidad de una evasi\u00f3n f\u00e1cil y accesible para todos, con la moda como l\u00f3gica de funcionamiento. Mientras la cultura en su forma salvaje, m\u00edtica, hund\u00eda sus ra\u00edces en la formaci\u00f3n de la persona, en la elevaci\u00f3n y mejora del g\u00e9nero humano, la cultura de masas se desentiende radicalmente de este ideal de perfeccionamiento en nombre del individualismo hedonista y la distracci\u00f3n generalizada. Entonces la pregunta que suscitan es \u00bfqu\u00e9 clase de civilizaci\u00f3n es la que se avecina? \u00bfQu\u00e9 tipo de ser humano ser\u00e1 el del ma\u00f1ana? A lo que responden apelando sobre la importancia de elevar el nivel de la educaci\u00f3n para formar esp\u00edritus libres en medio de un universo que rebosa informaci\u00f3n. Y para comenzar a ordenarnos nos presentan al individuo de hoy.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2013\/08\/dennis-ziliotto.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-32 aligncenter\" alt=\"dennis-ziliotto\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2013\/08\/dennis-ziliotto-300x196.jpg\" width=\"300\" height=\"196\" srcset=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2013\/08\/dennis-ziliotto-300x196.jpg 300w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2013\/08\/dennis-ziliotto.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El star-system del homo pantalicus<\/strong><\/p>\n<p>Desde finales del siglo XIX, desde que la modernidad entr\u00f3 en su era industrial y progresivamente los nuevos medios de comunicaci\u00f3n y aprendizaje entraron en funcionamiento (el tren, el autom\u00f3vil, el avi\u00f3n, el tel\u00e9grafo, la fotograf\u00eda, el tel\u00e9fono, el disco, la radio, etc), comenz\u00f3 el primer estadio del cambio en la manera en que nos comunicamos con el mundo. Nos adue\u00f1amos progresivamente del espacio-tiempo y la cultura entr\u00f3 en su primera fase de revoluci\u00f3n. Pero ninguno de estos inventos tuvo tanto peso en el imaginario com\u00fan como el que dio origen un dispositivo llamado a ser una de las principales bases de la hipermodernidad: la pantalla. La aparici\u00f3n del cine y su lenguaje da comienzo al primer estadio de lo que Lipovetsky y Serroy han dado a llamar, cultura-mundo, y que es \u201cla cultura extendida del capitalismo, el individualismo y la tecnociencia, una cultura globalizada que estructura de modo radicalmente nuevo la relaci\u00f3n de la persona consigo misma y con el mundo\u201d. En sus comienzos el cine americano se exporta y r\u00e1pidamente se ve en todos los continentes, su lenguaje se vuelve internacional, dando paso a la creaci\u00f3n de una nueva figura en el espect\u00e1culo moderno: la estrella. La fantas\u00eda de hombres y mujeres de todo el planeta queda atrapada de esta figura, de la seducci\u00f3n que sublima y que alimenta el imaginario colectivo. Se convierte \u00e9sta en la primera gran producci\u00f3n planetaria, una producci\u00f3n protot\u00edpica que aporta un modelo que se fija en el inconsciente colectivo y marca su rumbo. Desde la irrupci\u00f3n del televisor en los hogares, desde los a\u00f1os cincuenta, el cine se disloca y su lenguaje universal rebasa a la pantalla dom\u00e9stica, la publicidad y la industria de la m\u00fasica. Nace as\u00ed una cultura completamente distinta a todo lo conocido. La pantalla impone el reinado de la imagen directa, veh\u00edculo de emociones y conmociones visuales, triunfo de la inmediatez, la exclusiva, la publicidad, la distracci\u00f3n permanente. Todo lo que es consumible queda entonces progresivamente bajo el dominio de &lt;la estrella&gt;, o mejor dicho, de la degradaci\u00f3n que sufre a trav\u00e9s del tiempo su figura y que deviene culto a la vedette de temporada o &lt;cultura del vedetismo&gt;. Esta figura m\u00e1gica que desempe\u00f1\u00f3 un papel fundamental en el \u00e9xito del cine, transgrede su dominio y se extiende, junto con la proliferaci\u00f3n de las pantallas, a todas las esferas: la pol\u00edtica, la religi\u00f3n, la ciencia, los negocios, el arte, el dise\u00f1o, nada escapa hoy al &lt;star-system&gt;, la cultura queda bajo la influencia de la econom\u00eda del vedetismo, con el estrellato como perspectiva, con sus listas top de principales, obras m\u00e1s vendidas, premios, palmar\u00e9s, record de visitas o p\u00fablico. La cultura del famoseo, la del ser conocido para nada, irrumpe en la vida individual. En la cultura domina el ideal de aparecer en los medios, exponer en las ferias y bienales de todo el mundo. La val\u00eda de una obra queda supeditada a su valor econ\u00f3mico en el mercado. La percepci\u00f3n del mundo es moldeada por un mismo lenguaje que hace evolucionar al ser humano en lo que Lipovetsky y Serroy denominan el hombre pantalla u homo pantalicus. La aldea medi\u00e1tica impone el reino de lo virtual. Hoy no se hace nada sin que un ordenador aparezca por alguna parte. El homo pantaliscus nace, vive, trabaja, se divierte, viaja, envejece y muere, hoy por hoy, rodeado de pantallas. La econom\u00eda, la sociedad, la cultura, la vida cotidiana, todas las esferas sufren la remodelaci\u00f3n de las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n. La era de la &lt;todopantalla&gt; genera una cantidad inagotable de im\u00e1genes y datos que no solo son desparramados por soportes nuevos, sino que adem\u00e1s vienen con una comunicaci\u00f3n interactiva producida por los propios individuos, el auto-medio, la informaci\u00f3n descentralizada, de modelo horizontal con una cultura de todos hacia todos. Una relaci\u00f3n cada vez m\u00e1s individualizada y personalizada con los medios de informaci\u00f3n. El &lt;hiperindividuo&gt; de hoy es un consumidor que est\u00e1 continuamente interconectado, ramificado permanentemente en las redes que forman verdaderas comunidades y donde el seud\u00f3nimo y el avatar se imponen para poder manifestarse. Se busca menos un v\u00ednculo que la embriaguez de los contactos y las &lt;amistades&gt; renovadas sin cesar. Se juega a tener otra identidad, otra vida. La explosi\u00f3n de las comunidades virtuales no hace sino expresar la hipertrofia real de la individuaci\u00f3n, seg\u00fan concluyen Lipovetsky y Serroy. Una dimensi\u00f3n profundamente narcisista que muchas veces consiste solo en hablar de uno mismo, en darse a conocer, pero que tambi\u00e9n acarrean verdaderos deseos de compartir, expresarse, participar, lo que aporta una dimensi\u00f3n del individuo actual no como un consumista pasivo, sino la de un &lt;hiperconsumista&gt;, alguien que es a su vez expresivo, participativo, que dialoga y demanda una interacci\u00f3n m\u00faltiple, m\u00e1s reflexivo y problem\u00e1tico, opinan Jean Serroy y Gilles Lipovetsky. Pero \u00bfqu\u00e9 trampas existen en el camino?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2013\/08\/1248453970400_efe_20090724_164807.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-34 aligncenter\" alt=\"PIERRES ET GILLES ACERCAN A BERL\u00cdN EL UNIVERSO KITSCH Y PROVOCADOR DE SU ARTE\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2013\/08\/1248453970400_efe_20090724_164807-297x300.jpg\" width=\"297\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2013\/08\/1248453970400_efe_20090724_164807-297x300.jpg 297w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2013\/08\/1248453970400_efe_20090724_164807.jpg 496w\" sizes=\"auto, (max-width: 297px) 100vw, 297px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las trampas de la era hipermoderna<\/strong><\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s se globaliza el mundo m\u00e1s importancia adquieren los particularismos y las exigencias identitarias. Con la cultura-mundo, con la sensaci\u00f3n de vivir en un \u00fanico mundo, aparece por primera vez la conciencia de la globalidad de los peligros, la cosmopolitizaci\u00f3n de los miedos y a su vez la resurrecci\u00f3n de la problem\u00e1tica de las identidades colectivas, las &lt;ra\u00edces&gt;, el patrimonio hist\u00f3rico, las lenguas nacionales, adquieren en la cultura-mundo una importancia nueva. A la vez que el mercado y las industrias culturales fabrican una cultura mundial caracterizada por una fuerte corriente homogeinizadora, se multiplican las demandas comunitarias de diferencia: cuanto m\u00e1s se globaliza el mundo, m\u00e1s aspira a afianzarse una serie de particularismos culturales. La uniformaci\u00f3n global y la fragmentaci\u00f3n cultural van de la mano, dado que el individuo, sin puntos comunitarios de arraigo, busca la identificaci\u00f3n y la permanencia en grupos minoritarios y comunidades que le puedan dar esa sensaci\u00f3n de pertenencia. Desde el siglo XVIII, desde el comienzo de la ruptura frontal con los grandes sistemas de pensamiento y las ideolog\u00edas de las civilizaciones precedentes, impera un sistema de valores en el que el individuo, libre e igual, se presenta como fundamento del orden social y pol\u00edtico. Ya nadie puede ser obligado a adoptar tal o cual doctrina ni a ser sometido a las normas dictadas por la tradici\u00f3n, tenemos derecho a una &lt;vida a la carta&gt;, con la adopci\u00f3n de los derechos humanos en su versi\u00f3n institucional. Ahora bien, la revoluci\u00f3n individualista, con la nueva irrupci\u00f3n de la oferta de consumo y comunicaci\u00f3n, y la contracultura, han confluido a la desintegraci\u00f3n de los ordenes colectivos (familia, iglesia, partidos pol\u00edticos, moralidad) el neoindividualismo irrumpe dejando al individuo libre de imposiciones colectivas y comunitarias, ayudando a su desorientaci\u00f3n y acentuando la sensaci\u00f3n de aislamiento y soledad. Seg\u00fan los autores lo que est\u00e1 en marcha no es otra cosa que un &lt;hiperindividualismo&gt; centrado en la preeminencia de la autorrealizaci\u00f3n, de marcada tendencia narcisista (proliferaci\u00f3n del culto al cuerpo, preocupaci\u00f3n por la salud, culto al deporte, cirug\u00edas est\u00e9ticas, etc), que debilita la seguridad del individuo y vuelve problem\u00e1ticos hasta las costumbres m\u00e1s elementales como la alimentaci\u00f3n o la vestimenta. Ante la debilitaci\u00f3n de los controles colectivos, los est\u00edmulos hedonistas y la superoferta consumista han contribuido a formar un individuo poco preparado para resistir los impulsos internos y las seducciones del exterior. Crece la tendencia al desgobierno de uno mismo. \u201cCuanto m\u00e1s libre y due\u00f1o de s\u00ed es el individuo, m\u00e1s vulnerable, fr\u00e1gil e interiormente desarmado parece\u201d, opinan los autores. Lo que deja en evidencia que la incertidumbre es la norma del &lt;hiperconsumidor&gt; que busca respuestas en la web, en las revistas, pero tambi\u00e9n en los nuevos movimientos religiosos, sectas, nacionalismos, y si su angustia es excesiva y su seguridad escasa, no podr\u00e1 comer, vestirse, correr, ni hablar, sin un instructor que lo lleve de la mano y le indique los pasos de lo que hay que hacer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">\u00a0<a href=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2013\/08\/575802_10200471929578950_87790188_n.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-49\" alt=\"575802_10200471929578950_87790188_n\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2013\/08\/575802_10200471929578950_87790188_n-300x300.jpg\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2013\/08\/575802_10200471929578950_87790188_n-300x300.jpg 300w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2013\/08\/575802_10200471929578950_87790188_n-150x150.jpg 150w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2013\/08\/575802_10200471929578950_87790188_n.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfY ahora qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n<p>Durante mucho tiempo la meta de la cultura era hacer m\u00e1s profundo el intelecto, vivir de acuerdo con la raz\u00f3n. Esta aspiraci\u00f3n superior, seg\u00fan los autores, est\u00e1 menos obsoleta que nunca en un mundo dominado por la superficialidad de lo inmediato y lo consumible. Lo que ocurre es que hoy tiene otra misi\u00f3n y es abrir la vida a dimensiones distintas, aportar metas, trazar mapas para volver a caminar en otras direcciones, estimular las m\u00faltiples potencias de los individuos y que no se limiten a la sola comprensi\u00f3n del mundo. Por este camino se recupera cierto modo de funci\u00f3n eterna, antropol\u00f3gica, de la cultura: educar y socializar a los individuos d\u00e1ndoles metas y la posibilidad de &lt;cambiar de vida&gt;, permiti\u00e9ndoles hoy aprovechar la multitud de planes, experiencias y horizontes. Eso s\u00ed, la era del c\u00f3digo unificado, del sentido, dicen, se ha perdido para siempre. En un universo que no reconoce m\u00e1s que al individuo, los sistemas colectivos de sentido ya no tienen una base sagrada, concluyen Lipovetsky y Serroy, y apoy\u00e1ndose en la fuerza positiva de la cultura, opinan que el reto est\u00e1 en &lt;civilizar&gt; la cultura-mundo. Para ello marcan tres grandes objetivos sobre los que construir una pol\u00edtica cultural que ayude a afrontar la &lt;Gran desorientaci\u00f3n&gt;. En primer lugar se\u00f1alan la imperiosa necesidad de transformar a fondo la instituci\u00f3n escolar, en que se recupere una cultura de la inteligencia. Reconsiderar el testigo de la ense\u00f1anza, la cultura general y reconquistar tanto la autoridad del maestro como la legitimidad del alumno en una escuela m\u00e1s abierta, interactiva y participativa, donde se de paso a una nueva formaci\u00f3n de cultura general, que contribuya a reconciliar un mont\u00f3n de datos desordenados en un conjunto de conocimientos y valores comunes. En el \u201cdoble caos de la abundancia y la inmediatez\u201d, los autores defienden la necesidad de una nueva cultura general que contribuya a una cultura de la historia, que no sea mera cronolog\u00eda plagada de detalles, sino m\u00e1s bien una historia que haga coherente la marcha del mundo, la evoluci\u00f3n de fondo de las mentalidades, las artes, las religiones, las t\u00e9cnicas, el derecho, las ciencias, los sentimientos y las costumbres. Por otra parte opinan que tambi\u00e9n la universidad debe ser reformada hacia una pol\u00edtica de la creatividad, que potencie la capacidad de crear, innovar y emprender, ofreciendo a cada cual la oportunidad de ofrecer lo mejor de s\u00ed y de contribuir a su manera a humanizar la cultura colectiva. Por parte del Estado se debe trabajar en regenerar la confianza, rehabilitar la cultura del trabajo, la del m\u00e9rito y rehabilitar la cohersi\u00f3n social. En materia urban\u00edstica muchas son las propuestas que plantean en el libro Gilles Lipovetsky y Jean Serroy. Solo movilizando las fuerzas creadoras de riqueza y crecimiento, dicen, evitaremos la desorientaci\u00f3n, el abismo de la desolaci\u00f3n. Por parte del estado debe haber una democratizaci\u00f3n de la cultura, la pol\u00edtica cultural debe estar al servicio de la educaci\u00f3n art\u00edstica y no de los promotores, creadores y artistas. A trav\u00e9s de escuelas municipales, conservatorios, y otras academias, la democratizaci\u00f3n del arte debe pasar por dar respuesta al apremiante y creciente inter\u00e9s de expresi\u00f3n de los individuos. Hay que preguntarse, dicen los autores, lo que debe ser hoy una pol\u00edtica cultural, si no quiere reducirse a un tonel de Danaides que beneficia s\u00f3lo a unos cuantos y derrocha sin cesar los fondos p\u00fablicos. \u201cEn el mundo desorientado, la cultura debe verse como un instrumento privilegiado que hace posible el progreso y la autosuperaci\u00f3n, la apertura a los dem\u00e1s, el acceso a una vida menos unidimensional que la del comprador\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Quienes hayan le\u00eddo a Lipovetsky concluir\u00e1n conmigo en que<em> La cultura-mundo<\/em> resulta un compendio de lo que ya hab\u00eda expuesto en otras ocasiones, como por ejemplo en <em>La pantalla global,<\/em> aunque no deja de aportar nuevos enfoques que refrescan y resultan estimulantes. En concreto me parece un libro mucho menos optimista de lo que suele resultar la vis\u00f3n Lipovetskiana, benignidad que le ha valido sus cr\u00edticas y de la que parece no poder hacer uso eficaz en este libro. Aunque se esfuerza por acotar ideas y soluciones, el futuro y su detonaci\u00f3n en cadena parece depender de que esa desorientaci\u00f3n generalizada vaya enraiz\u00e1ndose a una cultura reconciliada consigo misma y con su pasado, que nos procure una visi\u00f3n de conjunto, adhesi\u00f3n y coherencia. La cultura debe ser democratizada como v\u00eda de expresi\u00f3n y un medio que nos inculque el deseo por trascender nuestras limitaciones y superarnos, que nos inculque respeto por nosotros mismos, que nos ayude a tomar las riendas de nuestra propia vida y guiarla m\u00e1s all\u00e1 del para\u00edso de lo ef\u00edmero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La desorientaci\u00f3n en la cultura Confusi\u00f3n, falta de referentes, sensaci\u00f3n de vagabundeo general, no saber hacia d\u00f3nde se va, falta de fe en el porvenir, desencanto, incertidumbre. Nuestras referencias colectivas se han desintegrado una tras otra y la desorientaci\u00f3n es general. No, nuestra \u00e9poca no es una \u00e9poca f\u00e1cil sino que destaca por su complejidad.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/2013\/08\/05\/la-cultura-mundo-respuestas-a-una-sociedad-desorientada\/\">Leer m\u00e1s\u2026<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":52,"featured_media":30,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[27,26,31,23,24,30,29,28,25],"class_list":["post-24","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-otras-entradas","tag-anagrama","tag-antonio-prometeo-moya","tag-cultura-mundo","tag-cultura-mundo-respuestas-a-una-sociedad-desorientada","tag-gilles-lipovetsky","tag-hiperindividualismo","tag-hipermodernidad","tag-homo-pantalicus","tag-jean-serroy"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/files\/2013\/08\/3.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p3JUX7-o","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/users\/52"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24\/revisions\/60"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}