{"id":16,"date":"2013-07-28T14:09:09","date_gmt":"2013-07-28T14:09:09","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/?p=16"},"modified":"2013-07-28T18:43:30","modified_gmt":"2013-07-28T18:43:30","slug":"del-hambre-y-la-locura-anne-sexton","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/anamarch\/2013\/07\/28\/del-hambre-y-la-locura-anne-sexton\/","title":{"rendered":"Del hambre y la locura: Anne Sexton"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\"><em>Los miraba fijamente,<\/em><br \/>\n<em>me concentraba en el abismo,<\/em><br \/>\n<em>como se mira abajo una cantera,<\/em><br \/>\n<em>innumerables millas hacia abajo,<\/em><br \/>\n<em>mis manos vacilaban como ganchos<\/em><br \/>\n<em>para sacar sue\u00f1os de una jaula.<\/em><br \/>\n<em>\u00a1Oh, hambre m\u00eda, hambre m\u00eda!<\/em><br \/>\n<em>Anne Sexton\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue Houellebecq quien se\u00f1al\u00f3 que la lucidez solo nos puede ser proporcionada por las sensaciones extremas como el placer y el dolor, el orgasmo y la muerte y en ocasiones \u2013pocas- el arte y la poes\u00eda. Frente a esto no es de extra\u00f1ar que, consumando su condici\u00f3n en los extremos, la lucidez culmine muchas veces en locura. En el di\u00e1logo <em>Fedro o de la Belleza<\/em> Plat\u00f3n nos cuenta que cuando los dioses pusieron nombres a las cosas no consideraron la locura como algo vergonzoso ni como algo despreciable, siempre que tuviera origen divino. El fil\u00f3sofo griego distingu\u00eda entre tres clases de locura divina siendo una de ella la de los artistas, la cual era producida seg\u00fan \u00e9l, por las musas. Entre esos muchos ejemplos de artistas tocados por una penetrante agudeza y a su vez por una profunda debilidad ps\u00edquica se encuentra la poeta estadounidense Anne Sexton, una de las mayores exponentes de la poes\u00eda del siglo XX.<br \/>\nLa vida de Anne Sexton fue un ca\u00f3tico y turbulento hurac\u00e1n que se devast\u00f3 a s\u00ed mismo. Hambre incapaz de satisfacerse que termin\u00f3 por devorarse. Impetuosa ansia de vivir que se estrell\u00f3 contra el dolor en lucha permanente frente a sus m\u00faltiples manifestaciones, disputando por alcanzar alguna satisfacci\u00f3n que nunca llegaba totalmente. Esa voluntad de vivir -como la entend\u00eda Schopenhauer- fue la que condujo a Anne Sexton, parad\u00f3jicamente, el d\u00eda 4 de octubre de 1974 a tomar entre sus manos una copa de vodka e ir hasta el garaje, introducirse envuelta en el abrigo de piel de su madre en su Cougar rojo y morir asfixiada. Dec\u00eda Schopenhauer que el suicida no renuncia a su voluntad de vivir pero est\u00e1 en desacuerdo con las condiciones en que esta se le ofrece. Morir como \u00faltimo acto de rotunda adscripci\u00f3n a la vida, por no aceptar sus grietas y fisuras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><em>Estaba cansada de ser mujer,<\/em><br \/>\n<em>cansada de cucarachas y cacharros,<\/em><br \/>\n<em>cansada de mi boca y de mis pechos,<\/em><br \/>\n<em>cansada de cosm\u00e9ticos y de sedas.<\/em><br \/>\n<em>A\u00fan hab\u00eda hombres que se sentaban en mi mesa,<\/em><br \/>\n<em>circulando alrededor de la fuente que yo ofrec\u00eda.<\/em><br \/>\n<em>La fuente estaba llena de uvas p\u00farpuras<\/em><br \/>\n<em>y las moscas se cern\u00edan atra\u00eddas por el olor<\/em><br \/>\n<em>y hasta mi padre vino con su hueso blanco.<\/em><br \/>\n<em>Pero yo estaba harta del g\u00e9nero de las cosas.<\/em><br \/>\n<em>(\u2026)<\/em><\/p>\n<p>Anne Gray Harvey &#8211; Anne Sexton-, naci\u00f3 en Newton, Massachusetts, el 9 de noviembre de 1928, en el seno de una familia burguesa y conservadora, siendo la menor de tres hermanas. Desde ni\u00f1a su vida se vio expuesta a abusos, crueldad e indiferencia, sinti\u00e9ndose no querida. Seg\u00fan ella misma afirmaba sus padres no hab\u00edan querido que naciese, sus hermanas compet\u00edan con ella y le ganaban en todo, sus maestros no sab\u00edan despertar su inter\u00e9s e inteligencia y la trataban con impaciencia y enojo . La r\u00e9plica a ese rechazo fue rebelarse, contravenir y desafiar. La ni\u00f1a temerosa fue convirti\u00e9ndose primero en una joven rebelde y audaz y luego en esa mujer extravagante y provocativa, de enhiesta belleza, que son los atributos que hasta hoy enmarcan la figura y el mito de Anne Sexton. Pero esa rebeld\u00eda no fue suficiente para sortear los convencionalismos y a los 19 a\u00f1os, a pesar de estar comprometida con otra persona, Anne se fug\u00f3 con Alfred \u201cKayo\u201d Sexton II, con quien luego se casar\u00eda. Sobrevienen entonces a\u00f1os de rutina, infidelidades -por parte de ella- y de dif\u00edcil convivencia hasta que en 1954, meses despu\u00e9s del nacimiento de Linda Gray Sexton, la primera hija del matrimonio, se desata en Anne la primera crisis nerviosa, diagnosticada como depresi\u00f3n posparto. Un desplome ps\u00edquico que la lleva a ingresar en <em>Westwood Lodge<\/em>, el hospital psiqui\u00e1trico que se convertir\u00eda luego en su refugio, cuando las voces que la incitaban a matarse cobraban demasiada fuerza. En 1955, con la llegada de la segunda hija, Joyce Ladd Sexton, Anne vuelve a sufrir otra crisis nerviosa que termina en hospitalizaci\u00f3n, sus hijas son enviadas a vivir con los abuelos paternos y es durante esta estancia que comienza a ser tratada por el Dr. Martin Orne, quien fue su terapeuta durante nueve a\u00f1os y el responsable de conducir los pasos de Anne Sexton hasta la poes\u00eda, pues descubriendo su especial inclinaci\u00f3n hacia las letras le recomienda escribir como parte de la psicoterapia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><em>Usted, Doctor Martin, pasea<\/em><br \/>\n<em>del desayuno a la locura. A finales de agosto,<\/em><br \/>\n<em>pas\u00e9 de prisa por el t\u00fanel antis\u00e9ptico<\/em><br \/>\n<em>donde los muertos al moverse hablan todav\u00eda<\/em><br \/>\n<em>de apretar sus huesos contra el avance<\/em><br \/>\n<em>de la curaci\u00f3n. Y yo soy reina de este hotel de verano<\/em><br \/>\n<em>o la abeja que r\u00ede en un tallo<\/em><br \/>\n<em>(\u2026)<\/em><\/p>\n<p>La escritura, el arte, se convierte en el \u00fanico medio para olvidarse moment\u00e1neamente del dolor, de la carencia y la escisi\u00f3n que la vida acarreaba en su seno. Durante los dieciocho a\u00f1os siguientes Anne Sexton escribe con una voluntad inquebrantable, a veces de forma obsesiva pero siempre met\u00f3dica y rigurosa. Lo convencional, lo cotidiano, las exigencias sociales y familiares que asfixiaban su vida comienzan entonces a ser sublimadas mediante la procaz e imp\u00fadica exposici\u00f3n que de sus sentimientos hace en sus poemas. Sin condescendencia escribe sobre temas tab\u00fa: las relaciones de parentesco, la vida conyugal, el sexo, la labilidad ps\u00edquica y sus m\u00e1s \u00edntimas experiencias como mujer. Comienza a relacionarse con el lenguaje de su inconsciente, la escritura le ayuda a excavar en esa otra porci\u00f3n vedada de s\u00ed misma aunque no logra liberarle de sus depresiones. Entre 1957 y 1974 intenta en varias ocasiones quitarse la vida, a\u00fan as\u00ed la poes\u00eda crece, se extiende del hospital a cursos de escritura, workshops, seminarios. Su primer libro, <em>Al manicomio y casi de vuelta<\/em> (1960), obtiene reconocimiento inmediato, sus poemas aparecen en revistas, antolog\u00edas, peri\u00f3dicos, es invitada a conferencias y lecturas. Anne Sexton se convierte en una autora reconocida y controvertida, expuesta al juicio moral de su \u00e9poca, una \u00e9poca recordemos, asolada por la propaganda del sue\u00f1o americano, las casas con jard\u00edn y la b\u00fasqueda del para\u00edso dom\u00e9stico. La cr\u00edtica la sit\u00faa en el centro de las disputas de facciones opuestas, en publicaciones, reuniones literarias, entrevistas; los detractores muestran sus dientes y le dedican opiniones ultrajantes. Anne se resiste y sigue, a pesar de su fobia al rechazo, explorando en sus sentimientos, trazando su particular envite. Escribe sobre la contradicci\u00f3n del amor-odio de la maternidad, el adulterio, el incesto, la masturbaci\u00f3n, la menstruaci\u00f3n, el aborto, el suicidio, el \u00e9xtasis sexual corrosivo, la dependencia al alcohol y las drogas, entre otros. Expone en carne viva y sin ambages, con un lenguaje claro, sencillo, casi discursivo \u2013directo-, y a su vez altamente r\u00edtmico, su recorrido particular por la cara B del sue\u00f1o americano. Con una asombrosa capacidad asociativa y habilidad para pre\u00f1ar sus poemas de s\u00edmbolos, plasma su subjetividad y nos dibuja un mapa de los horrores, su particular carnaval de fantasmas, su mortal juego de espejos donde se confunde el reflejo de sus experiencias con la de su exuberante imaginaci\u00f3n de alas negras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><em>Mi vida<\/em><br \/>\n<em>ha aparecido desvestida en los tribunales,<\/em><br \/>\n<em>detalle por detalle,<\/em><br \/>\n<em>testigo de huesos muertos por testigo de huesos<\/em><br \/>\n<em>muertos,<\/em><br \/>\n<em>y me sent\u00ed avergonzada en el veredicto<\/em><br \/>\n<em>y me dieron medio penique<\/em><br \/>\n<em>y las v\u00edsceras de un gato.<\/em><br \/>\n<em>Pero sin embargo segu\u00ed confesando<\/em><br \/>\n<em>confesando, confesando<\/em><br \/>\n<em>a los curas invisibles,<\/em><br \/>\n<em>a trav\u00e9s de la alambrada del infierno<\/em><br \/>\n<em>y ellos se mearon sobre m\u00ed en aquella cabina telef\u00f3nica.<\/em><\/p>\n<p>Sus libros, diez en total, recibieron numerosos reconocimientos. Nominados para el<em> National Book<\/em>, la hacen entrar en la<em> Royal Society of Literature<\/em>, se convierte en profesora de la Universidad de Boston, recibe cuantiosas becas para sus viajes y libros. En 1967 recibe el premio Pulitzer, del que luego ser\u00e1 jurado, y el <em>Shelley Award de la Poetry Society of America<\/em>, el <em>Phi Beta Kappa<\/em> de la Universidad de Harvard y en 1969 el del <em>Radcliffe College<\/em>. En 1970 el doctorado honoris causa de la <em>Tufts University<\/em>, en 1972 el de la <em>Fairfield University<\/em> y en 1973 el del <em>Regis College<\/em>, entre otros. Su \u00e9xito en lo literario no concuerda con su carrusel ps\u00edquico y el malestar es pocas veces sofocado por la calma. Entre una y otra publicaci\u00f3n su condici\u00f3n ps\u00edquica se empobrece. Decide que su matrimonio no puede seguir adelante y se divorcia de Kayo Sexton, para luego encontrar en la soledad un agravante m\u00e1s que la llena de ansiedad. Pasa una temporada en <em>Westwood Lodge<\/em>, luego en el<em> McLean\u00b4s Hospital<\/em> de Belmont y, finalmente, en el <em>Human Resources Institute<\/em> de Brookline, en Massachusetts, pero ninguno de estos tres remansos temporales logran detener su descenso. Una tarde, despu\u00e9s de haber almorzado con su gran amiga, Maxine Kumin, decidi\u00f3, una vez m\u00e1s, que ya era suficiente, y a la vez que asfixiaba su cuerpo con mon\u00f3xido de carbono rasgaba, esta vez s\u00ed definitivamente, el tiempo hasta hacerse inmortal.<br \/>\nLa obra completa de Anne Sexton ha sido reunida este a\u00f1o por Linteo Poes\u00eda en un robusto ejemplar biling\u00fce y con una magn\u00edfica traducci\u00f3n de Jos\u00e9 Luis Reina Palaz\u00f3n, gracias a lo cual nos es dada la oportunidad de vislumbrar las proporciones descomunales del abismo Sexton. Aproximarnos supone correr un riesgo. Nadie sale inc\u00f3lume de la experiencia de descender a su verbo. La poes\u00eda de Anne Sexton es el relato estremecedor de una devastaci\u00f3n. Tragedia \u00edntima que se precipita a la destrucci\u00f3n deteni\u00e9ndose en la palabra para expresarnos su despiadada ejecuci\u00f3n, y as\u00ed, advertirnos sobre el infierno que desata la destrucci\u00f3n cuando vivir es un impulso, un hambre categ\u00f3rica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><em>Entinto mi huella. Babeo en trance<\/em><br \/>\n<em>y cojo saliva y sangre y vino y aspirinas<\/em><br \/>\n<em>para hacer una salsa y limpio mi cara con ella.<\/em><br \/>\n<em>Despu\u00e9s muerdo la p\u00e1gina, un extra\u00f1o amante de la<\/em><br \/>\n<em>muerte<\/em><br \/>\n<em>y la esfera de mi reloj dice Hola y alimento el nombre.<\/em><br \/>\n<em>Nombre, te ahogar\u00e9 como la madre en vinagre<\/em><br \/>\n<em>porque te he heredado, un vale, una transferencia<\/em><br \/>\n<em>(\u2026)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los miraba fijamente, me concentraba en el abismo, como se mira abajo una cantera, innumerables millas hacia abajo, mis manos vacilaban como ganchos para sacar sue\u00f1os de una jaula. \u00a1Oh, hambre m\u00eda, hambre m\u00eda! 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