{"id":340,"date":"2019-04-26T22:52:12","date_gmt":"2019-04-26T22:52:12","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/alfonsovila\/?p=340"},"modified":"2019-04-26T22:52:12","modified_gmt":"2019-04-26T22:52:12","slug":"todos-los-lobos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/alfonsovila\/2019\/04\/26\/todos-los-lobos\/","title":{"rendered":"TODOS LOS LOBOS"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todos los lobos piensan que las ovejas son bobas. Yo fui educado para ser una oveja. Y tard\u00e9 muchos a\u00f1os en descubrir que mi verdadera naturaleza era la de lobo. Al principio me enfad\u00e9 mucho. Primero con mis progenitores, porque me hab\u00edan ense\u00f1ado a ser lo que no era. Despu\u00e9s con otros adultos en los que yo est\u00fapidamente confiaba o por los que me dejaba influir: profesores, curas, parientes y personajes famosos cuyos retratos colgaban de todas las paredes. Y finalmente con mis propios amigos y compa\u00f1eros, con las aut\u00e9nticas ovejas y los otros lobos travestidos, algunos travestidos a conciencia y otros enga\u00f1ados como yo. Si ellos sab\u00edan la verdad, deb\u00edan hab\u00e9rmela dicho antes. Y si no la sab\u00edan, entonces eran ovejas despreciables, bobas, est\u00fapidas, que no ve\u00edan m\u00e1s que la brizna de hierba que ten\u00edan delante de sus ojos, mientras unos cuantos metros m\u00e1s adelante el matarife estaba afilando sus cuchillos.<\/p>\n<p>Pero a las pocas semanas se me pas\u00f3 el enfado. Entend\u00ed que haber sido educado como una oveja ten\u00eda sus ventajas. Todo lo que hab\u00eda aprendido no era in\u00fatil, a pesar de todo, sin m\u00e1s bien al contrario: lo pod\u00eda utilizar en mi propio beneficio. Sab\u00eda bien como actuaba una oveja, como pensaba (bueno, <em>pensar<\/em> tal vez no sea la palabra m\u00e1s adecuada, tal vez sea mejor decir juntaba una idea con otra, sin ser capaz de sacar ninguna idea nueva de ellas y sin que ninguna de esas dos ideas fuera suya), como se mov\u00eda, cu\u00e1les eran sus temores y sus esperanzas, qu\u00e9 distracci\u00f3n era su favorita y hacia donde saldr\u00eda huyendo en caso de percibir un peligro. Analic\u00e9 bien la situaci\u00f3n. Comprend\u00ed que lo m\u00e1s dif\u00edcil ya estaba hecho. Me hab\u00eda aceptado a m\u00ed mismo. Me hab\u00eda aceptado como lo que era: como lobo, como un aut\u00e9ntico lobo. Yo hab\u00eda pasado muchos a\u00f1os tratando de ser una buena oveja. Y por supuesto, no lo consegu\u00eda. Y aquello no era nada agradable. Yo deseaba ser una oveja, lo deseaba de coraz\u00f3n, pero no pod\u00eda, no pod\u00eda porque yo ten\u00eda que estar todo el tiempo reprimi\u00e9ndome las ganas de gritar, de protestar, de salirme del reba\u00f1o y echar a correr campo a trav\u00e9s. S\u00ed, claro, yo miraba a mis compa\u00f1eros, y miraba al pastor. El pastor sab\u00eda bien cu\u00e1l era su papel. Mis compa\u00f1eros sab\u00edan bien cu\u00e1l era su papel. Pero yo\u2026 yo no ten\u00eda nada claro cu\u00e1l era mi papel\u2026 Entonces a\u00fan no imaginaba que pudiera haber lobos con piel de oveja, y despu\u00e9s, por un tiempo, pens\u00e9 que yo era el \u00fanico que exist\u00eda. Hasta que descubr\u00ed que hab\u00eda otros como yo. Y aquello fue el principio de mi nueva vida.<\/p>\n<p>Para analizar bien la situaci\u00f3n necesitaba estar solo y tener tiempo para pensar. Pero en aquel momento estaba sin trabajo y ten\u00eda una novia que me manten\u00eda. As\u00ed que ten\u00eda casi todo el d\u00eda para m\u00ed y un rinc\u00f3n tranquilo donde sentarme a pensar. Aquella chica era una aut\u00e9ntica oveja. Ten\u00eda un gran coraz\u00f3n. Era incapaz de hacer da\u00f1o a nadie. Cuando tuviera corderos, que los tendr\u00eda, ser\u00eda una buena madre para ellos. Todo eso estaba muy bien. Yo no la despreciaba por sus virtudes. Pero era incapaz de quejarse. Y era incapaz de entender nada. Era incapaz de preguntarse por qu\u00e9 alguien le robaba la hierba o porqu\u00e9 sus ovejas amigas desaparec\u00edan un d\u00eda de pronto y nadie las volv\u00eda a ver. Y mejor para ella, porque la palabra rebeli\u00f3n no entraba en su reducido vocabulario.<\/p>\n<p>Cuando asum\u00ed mi condici\u00f3n de lobo lo primero que hice fue enga\u00f1arla. No result\u00f3 tan sencillo como pensaba y, desde luego, no obtuve ning\u00fan placer al hacerlo. Pero fue algo necesario, un peque\u00f1a victoria \u00edntima para preparar el asalto exterior. No se puede mentir a los que no nos importan si no somos incapaces de mentir a los que s\u00ed importan. Los escr\u00fapulos deben desaparecer, y la \u00fanica manera de comprobar que han desaparecido es mintiendo y enga\u00f1ando a las personas a las que antes \u00e9ramos incapaces de mentir o enga\u00f1ar.<\/p>\n<p>Una vez tuve una amante, me esmer\u00e9 en enga\u00f1arla a ella tambi\u00e9n. Y despu\u00e9s busqu\u00e9 un trabajo. Aquello era importante. El trabajo deb\u00eda proporcionarme dinero y reconocimiento social, pero no val\u00eda ning\u00fan trabajo, y por supuesto el c\u00f3mo encontrar ese trabajo era esencial. Todas las ovejas pueden encontrar un trabajo, eso no tiene m\u00e9rito. Muchas veces basta con ser sumiso, servicial, cretino, adulador, etc. Pero yo deb\u00ed encontrar un trabajo s\u00f3lo con dos herramientas: la mentira y la astucia. Y luego deb\u00eda prosperar en \u00e9l mediante una sola: la crueldad. Eso es lo que har\u00eda un verdadero lobo. Y eso es lo que deb\u00eda intentar hacer yo.<\/p>\n<p>Result\u00f3 m\u00e1s dif\u00edcil de lo que esperaba. Varias veces un leve comentario ir\u00f3nico pronunciado en un momento de descuido hizo recelar a mis interlocutores y tir\u00f3 por tierra mi labor de varios meses. Para evitar esto, empec\u00e9 a ensayar delante de un espejo. La iron\u00eda y el sentido del humor deb\u00edan desaparecer de mi discurso, pero tambi\u00e9n deb\u00eda cuidarme de los gestos, de las expresiones, que a veces nos delatan de la manera m\u00e1s ingenua. Fue un trabajo muy arduo. Tuve que aprender a andar haci\u00e9ndome el despistado y tuve que aprender a andar haci\u00e9ndome el interesado. Tuve que aprender a hablar de cosas triviales como si fueran importantes y tuve que aprender a hablar de cosas importantes como si fueran insignificantes. Al final convenc\u00ed a las dem\u00e1s ovejas de que ten\u00eda la cabeza completamente hueca y el pastor me asign\u00f3 un puesto de ayudante\u2026<\/p>\n<p>Ahora me encargo de vigilar el prado Sur. Es un trabajo estupendo, todo el d\u00eda al sol y con derecho a la mejor hierba. Los primeros meses me pareci\u00f3 aburrido. Esperaba que en cualquier momento apareciera alg\u00fan peligro y me preocupaba c\u00f3mo iba a actuar en ese caso. \u00bfIba a cumplir con mi cometido? \u00bfIba a salir corriendo? \u00bfIba a contemplar impasible como el reba\u00f1o era destruido? \u00bfIba a unirme a la manada, a los lobos furiosos, e iba a devorar a mis compa\u00f1eros? S\u00ed, tal vez se lo merec\u00edan\u2026 Pero lo cierto es que en aquel prado no se estaba nada mal. Si me quedaba sin reba\u00f1o me quedaba sin trabajo y sin granja, sin techo para el invierno y para la lluvia, sin compa\u00f1\u00eda en las largas noches ni nadie con quien retozar en los d\u00edas de sol. Empezaba a pensar que estar en un reba\u00f1o no era tan malo\u2026 Y, casi sin darme cuenta, empec\u00e9 a tomarme en serio mi trabajo. Empec\u00e9 a estar atento a los ruidos, a los gestos insignificantes del pastor. Pero los meses pasaban y nunca llegaba ning\u00fan peligro. No pod\u00eda entender c\u00f3mo era que nadie nos atacaba. Y empec\u00e9 a preguntarse si el enemigo no iba a atacar por otro lado, por otro lugar que el pastor no hab\u00eda tenido en cuenta. Aquello me horrorizaba y me ten\u00eda en un constante estado de angustia. Hasta que un buen d\u00eda, de pronto, comprend\u00ed que no ten\u00eda nada que temer, que todos los peligros eran infundados, o mejor a\u00fan: que todos los peligros eran simples cuentos, historias inventadas por el pastor para tenernos controlados. Por eso estaba yo ah\u00ed, vigilando una frontera que conduc\u00eda al desierto, por eso otros como yo estaban en otras fronteras lejanas, vigilando la nada. Y mientras el pastor iba y ven\u00eda a sus anchas y comet\u00eda sus matanzas y sus robos impunemente. Y as\u00ed iba a seguir siendo\u2026 Porque ninguna oveja en su sano juicio iba a enfrentarse nunca con el pastor. Ni siquiera un lobo vestido de oveja.<\/p>\n<p>Desde entonces vivo sin angustia. Hago mi trabajo y me voy a mi casa. Y estoy satisfecho de mi vida. El reba\u00f1o puede dormir tranquilo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Todos los lobos piensan que las ovejas son bobas. Yo fui educado para ser una oveja. Y tard\u00e9 muchos a\u00f1os en descubrir que mi verdadera naturaleza era la de lobo. Al principio me enfad\u00e9 mucho. 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