Carta abierta a un babyboomer

Hace relativamente poco tiempo leí un artículo, y la noticia fue emitida por la Web de Antena3, en donde se decía que los millennials no están preparados para ir a la universidad. Siempre he sido de pasar por alto estas noticias y tomármelas con humor, pero mira, no puedo más. Esta vez he decidido dar mi opinión al respecto dejándola por escrito. Creo que hasta los medios de comunicación tradicionales dejan de tener razón cuando ni hacen un minúsculo esfuerzo en informarse para informar al mundo. Va siendo hora de dejar de hundir a mi generación de una vez por todas.

No me parece justo que se diga de nosotros que somos la generación perdida, que los millennials ahora son los nuevos ninis, que si los jóvenes de hoy en día no saben hacer nada ni tienen interés por nada, sólo piensan en divertirse y en salir de fiesta… y un sinfín de gilipolleces que los de tus generación dicen de nosotros sin interés alguno en conocernos bien antes de abrir la boca. Tampoco hace falta que os molestéis, que ya estoy yo para hacéroslo mirar y valoréis un poquito mejor a mi generación a sabiendas de quiénes somos y cuáles son nuestros intereses con esta carta abierta dirigida a la generación del babyboomer. No, sin antes invitaros a que os preparéis un café bien calentito, toméis asiento porque, esto, va para largo.

Decís que no valemos para nada, que sólo pensamos en salir de fiesta, en divertirnos y emborracharnos pero ahora yo pregunto ‘¿te has parado a sentarte frente al ordenador y a investigar un poquito por internet?’ Internet, esa gran herramienta que ha cambiado nuestra forma de comunicarnos. Esa gran herramienta que contribuye a seguir con nuestra formación, a complementar los conocimientos adquiridos en clase, a aprender más y a demostrar nuestra valía como profesional. A aprender todo aquello que no nos han enseñado los de tu generación desde sus aulas. Quienes se limitaban a seguir un temario que encajaba en un sistema educativo que antepone la memorización a la creatividad del alumno y en donde el foco más importante no era la motivación, las ganas ni la ilusión del alumno por seguir creciendo ya no sólo académicamente sino también como persona. Para qué sirve ser creativo si hasta para conseguir un trabajo se necesita destacar frente al resto.

Aunque si en algo estoy de acuerdo contigo es en que estamos completamente perdidos. Nosotros, tú y… todos. El mundo está cambiando a pasos tan agigantados que no somos conscientes de ello y no nos queda otro remedio que ponernos a la orden del día. Por desgracia (o por suerte), ya no basta con un título universitario para encontrar un empleo, ahora también tienes que tener una buena estrategia de comunicación en redes sociales, conocer lo mínimo de marketing digital, programación web, diseño gráfico, saber vender tus proyectos y tener las ideas claras, tienes que contar con una pequeña base sobre el posicionamiento SEO, saber hablar varios idiomas… y todo esto, si realmente quieres trabajar para alguien. En caso de emprender tu propio negocio o facturar como persona autónoma (o freelance) suma a todo esto el conocimiento en finanzas, economía, emprendimiento, etcétera, etcétera.

Ahora, y si todo esto, se te queda corto, te voy a nombrar como ejemplo a alguna que otras personas de mi generación: La gata verde, una chica que se dedica a compartir críticas de arte y a dar a conocer la historia del arte; a Tigrillo, activista LGTBI y quien necesita de la difusión de los medios para dar a conocer su mensaje; Ayme Roman, quien habla sobre el feminismo de manera amplia y sin tapujos en su canal de YouTube. También te puedo hablar de iniciativas como Festival Publicatessen, un festival universitario apoyado por mi propia universidad, y que cada año lo organiza la promoción saliente de la titulación de publicidad del campus universitario María Zambrano de Segovia. Un festival que nos da la oportunidad de adquirir experiencia desde antes de terminar la carrera, hacer portfolio y que nos contraten de inmediato en una agencia de publicidad, comunicación, productora audiovisual o editorial. ¿No conoces a Terafobia? Hace poesía y juega con las palabras de la forma más bonita. Kaos y Happip te dan consejos y hacen tutoriales que inspiran a otras personas para aprender a ilustrar o ser diseñadores gráficos. David Rees, te cuenta su visión del mundo y de la vida con una canción.

Creo que va siendo hora de dejar hundir a mi generación, empezad por abrir más los ojos y utilizar más esa herramienta llamada Internet que ha revolucionado nuestra forma de comunicarnos. Investigad más acerca de mi generación sobre quiénes somos, cuáles son nuestros intereses e inquietudes culturales, antes de emitir cualquier gilipollez llamada artículo a vuestro nombre. Atentamente: Una millennials.

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