Facebook Twitter Gplus LinkedIn
magnify
Home Posteando Karate vs Ironía
formats

Karate vs Ironía

Publicado en 22 enero, 2013 por en Posteando

KARATE VS IRONÍA

 

Sobre la educación de los niños no hay padre que no esté de acuerdo en decir que si les das todo lo que quieren no apreciarán nada y eso les volverá pequeños tiranos y seres humanos frustrados. Pues bien, creo que esto mismo está pasando con la imagen y la palabra. No sé si alguno de vosotros tiene la misma impresión que yo cuando va al cine a ver una superproducción y se encuentra con películas llenas de efectos especiales, carreras, peleas a puñetazos, patadas y por supuesto, explosiones cada cinco minutos que tratan de acaparar la atención del espectador regalándonos la inmediatez de los acontecimientos, pero ¿y diálogos? ,¿qué les ha pasado? Es como si no quedara presupuesto para ellos.

Mi madre era una gran aficionada al cine y recuerdo con cariño esas palabras cargadas de ironía de las películas de Cary Grant donde al malo se le derrotaba con frases lapidarias en vez de tener que recurrir a la fuerza bruta. ¿Tendrían cabida en las películas actuales las peleas de ingenio? ¿Podrían las palabras sustituir una escena de lucha?

Como ejemplo de esta reflexión voy a dejaros con algunas de las opiniones más mordaces de los literatos con respecto a sus compañeros para que entendáis a lo que yo llamo una buena pelea, y es que cuando los escritores invocan el ingenio de su mal genio, sus palabras hirientes podrían dejar K.O. a la más fuerte de las personalidades. Opino que son mucho más entretenidas que la visión de cualquier golpe de Karate pero eso tendréis que juzgarlo vosotros:

 

“Cada vez que leo Orgullo y prejuicio me entran ganas de desenterrarla (a Jane Austen) y golpearle el cráneo con su propia tibia”. (Mark Twain)

“Todo es tan gris e incómodo (en los libros de Samuel Beckett) que al final parece que sufre constantes malestares de vejiga, como le pasa a la gente mayor cuando duerme”. (Vladimir Nabokov)

“Chesteron es como la vil capa de escoria de un estanque”. (Ezra Pound)

“(Hemingway) Jamás ha utilizado una sola palabra que pudiese mandar al lector en busca de un diccionario”. (William Faulkner)

“Pobre Faulkner. ¿De veras crees que las grandes emociones surgen de las grandes palabras? ¿Crees que no conozco las palabras altisonantes? Las conozco de sobra. Pero hay palabras más viejas y más simples, y esas son las que suso” (Hemingway)

Una memoria personal de la vida literaria cuenta que a Onetti, por su vejez, le faltaban los dientes. “No es que no tenga dientes –se defendía–, es que se los presté a Mario Vargas Llosa”. Lo decía aludiendo a la eterna sonrisa de Vargas Llosa.

“(Francisco Umbral) Escribe como mea”. (Miguel Delibes)

“El señor Henry James escribe narrativa como si fuese una obligación desagradable”. (Oscar Wilde)

Un ministro le envió una carta de felicitación a Muñoz Seca recomendándole que no empleara en sus libros tantas palabras malsonantes a lo que este le contestó:

“Estimado Sr.Ministro: En este preciso momento tengo delante su carta…en breves momentos la tendré detrás.

Los padres de Pío Baroja tenían una panadería, sabiendo esto, Rubén Darío, definió así sus habilidades artísticas: “Es un escritor con mucha miga, se nota que es panadero.

Rubén Darío es un escritor de buena pluma, se nota que es indio (Pío Baroja)

 

 
 Share on Facebook Share on Twitter Share on Reddit Share on LinkedIn

5 de respuestas

  1. Grandísima entrada Gala, me encanta.

    Tienes toda la razón. Yo pienso que el ingenio es la espada con la que se dirimen los duelos de la inteligencia. En cambio, cuando no existe la inteligencia, da paso a la violencia.

    Es más fácil mostrar a dos tíos dándose una paliza que a dos tíos discutiendo un tema y cómo uno desmontando los argumentos de otro. Para ello se necesita gente inteligente imaginando escenas inteligentes, pero también (y ahí radica el problema) se necesita público inteligente.

    Vigosaludos,

    Emilio.

  2. Me ha gustado muchísimo.

  3. Yo me pregunto cuántas personas, de aquí a veinte años, van a recordar películas casi carentes de guión como la serie Transformers. Al final, lo que uno recuerda de verdad es si la historia estaba buena, y eso lo logran los guionistas. Por algo tienen éxito las series de TV, porque AHÍ es donde se ha ido la inteligencia. Yo extraño muchísimo los buenos guiones en las películas.

  4. ¡Buenísima entrada Gala!
    Y totalmente de acuerdo a la falta de dialéctica: Es más divertido escuchar argumentos que pueden dejar KO al contrincante que tanto patadón y explosivo.
    Me ha encantado la respuesta de Muñoz Seca al ministro de marras.
    Un abrazo,

  5. Me he reído un rato, las últimas me han dejado encantado. Sin duda estos combates, dialécticos, dan para mucho. El problema es para quien se hace la película.

    Un articulo estupendo.

    Un saludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *