Me llamo Temi, tu asistente cibernético



 

Me llamo Temi

Como soy bastante futurista, cuando escuché –hace varias semanas— que existían robots que detectaban el coronavirus a distancia, escudriñé un poquillo a ver qué encontraba.


Uno de los muchos titulares que leí, decía lo siguiente: «Este robot permite diagnosticar el coronavirus a distancia». «Ante el peligro de contagiarse de coronavirus, este robot permitirá a los médicos saber la temperatura de los pacientes sin ni siquiera estar cerca de ellos» –se refiere al droide llamado Temi.


Al leer la información completa, entendí lo que imaginaba desde el principio. Temi es una pasada de inteligencia artificial con mogollón de funciones, pero, en realidad, no detecta la covid19, solo la temperatura corporal como señala la segunda parte de la entradilla.


¿Acaso la única enfermedad que provoca fiebre es la covid? Imaginaros que tenéis un flemón, una infección urinaria o cualquier otra patología dentro de las habituales que cursan con calentura. ¿Qué pasa? ¿No nos dejarán entrar a… o viajar a… o lo que sea que queramos hacer porque tenemos unas décimas de febrícula y salta la alarma? Otra cuestión son las personas infectadas de coronavirus, asintomáticas o no, que, pese a tener carga viral en su organismo, no tienen fiebre. Entonces… ¿qué pasa? No sed sabe, entran dónde sea y ¡Aggggggh! Contagian a un montonazo de personas.


Por supuesto, más vale prevenir que curar. Sin embargo, opino que, para afirmar la máxima de Temi, sería conveniente que, junto a la temperatura, nos hicieran un test rápido; a lo mejor le haría falta un auxiliar que lo realizara. Entonces, sí podríamos hablar de ese asistente cibernético que diagnostica el coronavirus. Con las funciones actuales, por desgracia, todavía no. Aunque, buscando, he encontrado diversos documentos en los que el autómata está funcionando como un ayudante perfecto en algunos centros médicos y hospitales israelitas. ¡Qué listos son los hebreos!



Luego están los ‘microprotoTemi’ con alguna función similar a este ordenador supersónico, como son termómetros digitales. El otro día me empotraron un en la frente cuando fui a la peluquería –todo estaba correcto y me dejaron muy mona—. No obstante, el suceso, me hizo gracia. Al hablarlo con la farmacéutica, me soltó: «¡Uy! Lo del termómetro es una tontería, te tomas una Gelocatil media hora antes de salir de casa y arreglado». Me quedé, muerta. Todos lo sabemos, empero, a mí me sería imposible, creo, falsificar algo tan importante. Allá cada cual.


Los que sobrevivan o sobrevivamos a esta pandemia y a las que se auguran cercanas…, dentro de unos años, tendremos un Temi en casa. Ya lo veréis.


Tomar la temperatura corporal, sin más, puede llevarnos a muchas confusiones e incluso a pasar malos tragos. ¿O no?


@Anna Genovés

16/05/2020



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