La visita

Esta tarde, sin previo aviso, ha llegado. Ese que te debía, que le debía a aquel momento, el que creí haberme ahorrado. Pensé que había salido indemne y no. Porque esta tarde tu nombre, una cerveza y ya ves. 

Cada dolor tiene su llanto. Era sólo que la pena aún no había tocado hueso.

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