Desconocida



Y por desconocida las almas conocidas te mataron. No la mía.
Rafael Alberti 

De profundis clamavi ad te, Domine
Salmos

Acaso no es el envés
El sustento del haz o es que la luz
No nace de la entraña
Vacía de la sombra

Si lo que escribo es cierto
Me preguntas o imagino
Que no me reconoces 
En los versos

Porque no están hechos de nada
Que no sea sueño o recuerdo
De la caricia fría de lo que no llegó
Del luto que guardamos
Por lo que ya
                      sin saberlo
No se espera
                                    
Lo que ves en mí no es más
Que un destello intermitente un rayo
Que a veces atraviesa ciego
El cielo de una vida
Encapotada de ausencias

Porque en mi envés me sustento
Porque respiro y existo en la pausa
En la efímera muerte que separa
Cada cansado latido


B. Vargas
Imagen: © "Meditations", Laurence Demaison


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