Soledad





Sabía que no se había hecho de noche, pero había llegado algo tan oscuro como la noche.
J. M. Barrie.


Casi siempre llega sin avisar
Cuando no hay testigos
La oigo arañando las paredes de la noche
Clavándome esquirlas del tiempo que no
Pasaremos juntos
Otras la siento subir
Riada de frío y huesos
                         por mis pies
                         cuando te vas

Y corro
Corro para no ahogarme
                       hormiga enloquecida
                       desorientada

Y me agarro al primer tronco
Trepo por cualquier pierna
Me encaramo al borde de un vaso
Y espero paciente
Que las aguas desciendan

Lo peor
Es cuando llega
Y me lleva por delante en un segundo
Y no tengo
Nada a lo que aferrarme
Nadie que me tienda una mano

Y estás conmigo

B. Vargas
Imagen: © Peter Wever

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