Partida (La soga II)




Ninguna cosa bella está pensada para ser inspeccionada
Gregory Corso


Como un cerdo que al hozar
Derriba los muros de adobe que sostienen
Si un tiempo fuertes
El techo de su cochinera
                                        así
Yo mismo he derruído
El misterio de tu perfección
Por quien caduca

La belleza no admite excepciones
O eso pienso si el deseo
Es un lobo cuando la muerte acecha
Hosanna sexo hosanna
Que te hace humana y yo
Me moría por roer tus amarras
Ser martillo pilón que forjase
En tu caída un Celedonio
Ganso para Leda
El buey de Hesiodo
Un autómata mecánico
Un chupachups en tu boca
Lollipop o piruleta
Lengua en el Pentecostés
De tus noches llama fuego
                                           yo que sé
Qué te diera
Tu respiración
                       esa mano como un roce
Goce si me hablabas y si no
Escuchaba ya
                       a un paso
De vomitar pensando solo
En el dibujo de tu pelo
Tus pulseras uñas rosa
                                     mariposa
En bajarte las bragas de un tirón
Y babearlas
Y besar tu ropa
Y comerme tus colillas de Piper mentolado
Sonreír después con arrogancia 
Convertirte en mi vitola y ser tu viola
Y tañir un tatuaje con tu nombre
Con tendones tensos en el gótico antebrazo 
Vena henchida para ti en piel de pana
Sangre azul en el colapso
Y perderte luego
Si hacía falta

Y me llevé en las manos
El dorado de tu carne alboroté
Tu pelo y lo llené de nudos
Y he enfangado de saliva tus pechos
Al hocicarte como un bruto
Pange lingua
Oh sí tú cuerpo flexo nacarado
Frufrú tu pelvis maniatada
Y te he puesto
Los huevos peludos en las nalgas blancas
Mármol de Carrara 
                              corrido
Sobre tu pedestal de diosa y he ensuciado
De sudor tu cama eléctrica neumática
Pegajosa como un caramelo
De la cabalgata
Y tú decías
Sí sí
       o
         no no
Siiiiiií
         oooh
Y me mordiste el labio

Y me marché
Después del polvo
Antes de convertirme en polvo
Hecho polvo
                     la partida rota
La baraja
Sabiendo que aún dormías
Y tu cabeza derramaba oro
Oh alabastro oh plata oh marfil
Y tus zapatillas sucias
Bajo la cama
Mi calcetín cantarín
                               perdido
Entre las sábanas se ve
Oh arrugado condón
Chorreando lefa
                          lamparón
Que es lo único
Que puedo regalarte
Y el rayo que me ha hendido

Y ahora te quiero más
Como un ceporro
Rezumando almíbar y andando descalzo
Para no despertarte amor
                                          y deseo
Que el castigo de los dioses
Te sea llevadero
                          y seas feliz
In ictu oculi 
En tu nueva condición mortal
Oh cometa
Viviendo entre los hombres

--MMM--

Ilustración: © Michael Reedy

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