Despedida



Cada vez que me iba de tu casa
Salías al balcón
Agitabas el brazo y me despedías
Lanzándome un beso

Como si fuera un barco
Adentrándome en la niebla
En la juventud alocada
En los procelosos días

Hoy paso ante tu puerta cabizbaja
Prefiero no mirar
No ver esa persiana echada
Ese muelle de mi infancia vacío
Pasado por la guillotina


B. Vargas

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