Pensión del centro




Last night I dreamt
That somebody loved me
No hope, but no harm
The Smiths

Hicimos el amor. Hicimos el amor en medio de la tristeza
Charles Bukowski

Quiero sentir algo que me huela a vida
Triana




La pensión aún es más triste
Que la anterior o piensa
Que esta habitación es más oscura
Sin apenas muebles huele a pies
No hay aire y el calor
Es sofocante aunque la noche
Ha caído ya y es una manta
Sobre esta calle estrecha
Por la que apenas cabe un coche

Parpadean las luces como en la pantalla
De un cine mudo que proyecta
Por la ventana abierta sombras
En el techo sucio y recorrido
De huellas 
                 marcas de ojos
Que se han ido clavando allí
En un laberinto blanco de constelaciones
Manchas ocres que ha dejado el tiempo
Dédalo o la soledad que es Minotauro
Tantas noches

Ruido de cristales rotos
Bares consumiendo vidas
En la calle se oyen risas
Adolescentes ebrios
Le han arrancado las alas
                                        a Campanilla
Que huye chorreando esperma
Mientras ladridos de perros
Se van perdiendo en racimos

Apenas a unos metros
Un balcón abierto deja ver
Sobre la cama blanca por la luz
                                                   de una farola
Vivo cuadro de Jim Peters cómo duerme
Boca abajo una mujer desnuda

Es imposible
Conciliar el sueño así
Y aunque ha bebido bastante
Tampoco el orfidal sirve de nada

En la mesilla unas llaves
Que no abren ya
                           ninguna puerta
Una cartera vacía y la foto
De unos niños aún pequeños

Está solo y es probable
Que nadie piense en él
Y esa es ahora
                        la puta verdad

Y mientras fuma en la cama
Sentado no puede apartar
Los ojos de ese cuerpo
Menudo y blanco
Interrogante al girarse
                                   de costado
Plenas sus nalgas como una fruta que pide
Ser mordida
Y nota cómo la sangre que en las sienes
Late violenta va abultando el calzoncillo
Y recuerda de Novalis
Los versos que una vez
Recitó en clase
La inagotable vida
Bulle potente en mí
Oh muerte
                 y es mi sangre

La luz del cuarto se enciende
Tenue irreal
                    amarilla
Y puede verla un segundo
                                          comprobar
Que no es tan blanca y quizás
Sea extranjera
Por qué no
                  y no deja
De tocarse los huevos cuando un tipo
Gordo y velludo que aún es joven
Entra en el cuarto y se echa
En la cama junto a ella

La luz se apaga y por un rato
Todo está oscuro
                            la Luna
Como ella color miel se eleva
Sobre una crestería de antenas
Cables que cruzan fachadas
Y la voz de Otis Redding se pierde
Sittin' on the dock of the bay
Wastin' time
                    entre azoteas
Y no puede
Ver más que un punto rojo
Buscándola entre las sombras
El capullo
                 de un cigarro encendido
Que emite como un faro intermitente
Su luz de halo naranja

El hombre cambia de postura varias veces
La mujer se ha despertado y parece
Decirle algo
                    tal vez esté molesta
Pero su voz
Es el eco hipnótico de la marea
Y él se quita con torpeza el calzoncillo
Que queda en el suelo orillado
Junto a la cama
Y se echa sobre ella

Cruzan jadeos hasta la ventana
Él parece que gruñera
Y el maullido de unos gatos
Que pelean

Tardan poco en terminar y el joven
Se vuelve panza arriba resoplando
Y ella le echa el brazo sobre el pecho
En un gesto que al hombre
De la pensión lo hace sentir
                                            aún más solo

Vuelve a tenderse en la cama y termina
De masturbarse
                          mecánicamente
Como quien va soltando el hilo
De una cometa
                         que se eleva leve y aleja
Con una triste cadencia acelerada
Entrecortada la respiración en un final
De placer triste y oscuro
Que escribió Baudelaire
Como quien fuera a romper en llanto
Un largo silencio ahogado
En la garganta

Al cerrar los ojos de nuevo
La ve a ella
Como un astro refulgente
Por la transpiración
Y en esa duermevela la imagina
Con los ojos cerrados y su mano
Copo de nieve sobre el sexo abriendo
Suavemente con los dedos
Un camino de coral
                               nácar rosado
Y sueña
              que la penetra
Pim pam pim pam
Y luego duermen abrazados
Y siente su respiración calmada
Y su aliento sobre el pecho

El tacto frío de un molusco sobre el vientre
                                                                     lo despiertan
Las sábanas húmedas y la luz del alba
Desdibuja mortecina con su gasa
Los recuerdos de la noche que se acaba

El calor
             es denso y pesa
En el aire un olor acre
Crujen las tuberías su despertar violento
En la habitación contigua
Alguien acaba de tirar
De la cadena

Ahora la persiana enfrente
                                          está bajada
Y siente náuseas

Vuelve a verse solo pero ha sido
                                                    tan real
Que aún puede sentir a su lado
El calor tibio que templa la sábana
Y el ligero aroma de un perfume de mujer
Preso en la almohada

--MMM--

[Este poema se publicó por primera vez en el número 1 de la Revista de Literatura "Psicopompo", Plasencia, Cáceres, 2015]

Ilustración: © Jim Peters

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