PARMÉNIDES DE ELEA


Parménides de Elea, quien por lo demás era un hombre ecuánime,
sufría de accesos de disolución y de melancolía todos los meses de Noviembre.
Se podría decir que temía este mes. Era consciente del ataque que implicaba contra su teoría.
Caminando en solitario entre los árboles, él que negaba el movimiento y también el cambio,
se daba cuenta de que no podía explicar el color amarillo de las hojas,
que otrora habían sido verdes.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*